¿Y la legión británica?

Alicia Álamo Bartolomé.-

La historia se escribe…, pues como la escriben los historiadores y éstos, quieras o no, se basan en diversas fuentes que hablan de un pasado no presenciado por ellos. Entre dichas fuentes puede haber unas más confiables que otras, pero siempre será un albur si dicen parcial o enteramente la verdad o si la tergiversan o la inventan.

Son el relato de personas que presenciaron los hechos, pero probablemente de diversos puntos de vista, lo que los hace ser subjetivos, o bien vienen de una tradición oral más propicia todavía para una deformación de la verdad.

El historiador tiene que ser no sólo un gran investigador, sino experto en cotejo de documentos para extraer, según su criterio, lo que le parece más fidedigno y separarlo de lo falso. No es tarea fácil, es una labor de filigrana intelectual y siempre puede haber equivocación.

Lo que resulta inaudito es el esfuerzo que están haciendo los actuales historiadores del régimen político venezolano para escribir otra historia. En todo el despliegue de publicidad por el Bicentenario de la Batalla de Carabobo se ignoró el innegable papel protagónico de la Legión Británica y se destacó, como lo más importante de la actuación del general José Antonio Páez, sus conocidas convulsiones.

Lo uno porque pone a extranjeros, que no son cubanos ni chinos, ni rusos, ni iraníes como importantes contribuyentes a la independencia de Venezuela; lo otro, porque así se complace la inquina que el comandante eterno tenía con el General de Los Llanos, por considerarlo traidor a Bolívar; por lo tanto, sólo cabe destacar su debilidad física.

Es verdad que la Legión Británica  era un ejército de mercenarios. En su afán por independizar estas tierras, Simón Bolívar buscó ayuda en todas partes. A López Méndez le encargó reclutar gente en Inglaterra, de ahí salió la Legión Británica compuesta por soldados sin oficio que habían o las guerras napoleónicas y aventureros que deseaban probar suerte en el nuevo mundo, por supuesto, por alguna paga. Entre estos mercenarios no sólo había ingleses e irlandeses, sino alguno que otro francés o italiano.

Esta legión no fue un aporte de la corona inglesa para la independencia de la Gran Colombia, pero hubiera podido serlo por esa posición perenne de Gran Bretaña en contra de España, pero en aquella época estaban de buenas dada su reciente unión contra Bonaparte.  Sin embargo, los mercenarios vinieron con el pomposo nombre de Legión Británica y, entre otras actuaciones, duélale a quien le duela, la tuvieron muy destacada en la gesta de Carabobo.

Hasta ahora nos habían enseñado que el Libertador le dio papel protagónico a la Legión Británica colocándola al frente y los soldados ingleses caían en la primera fila, ésta era reemplazada por la siguiente para correr, disciplinada y heroicamente, la misma suerte.

Las malas lenguas dicen que Bolívar usó esta estrategia para que murieran todos y así ahorrarse la paga. Bueno, nadie puede negar que el caraqueño era un gran estratega. Ahora, la verdad o mentira de estas consejas no borra que los británicos dejaron su sangre en el campo de Carabobo y contribuyeron enormemente a la gloria de aquel 24 de junio de 1821.

Tan es así que en Venezuela, por agradecimiento eterno, el único ejército que puede desfilar con bayonetas caladas y despliegue de banderas es el inglés. Si vemos por allí banderas cubanas, chinas, rusas o iraquíes es en un acto contrario e insultante a nuestras leyes.

Aventureros o no, muchos británicos acompañaron a nuestros libertadores y murieron por la independencia de América. Hay cementerios de ingleses cerca de las campos de batalla. Es difícil olvidar a un personaje como O´Leary, siempre al lado del Libertador, recogiendo en su diario la cotidianidad del héroe, no sólo con acuciosa atención, sino con una muestra de enorme admiración y cariño.

La historia no la improvisan unos recién llegados al poder ignorantes y sectarios, ansiosos de volver a escribirla para enaltecer inmerecidamente a un héroe de pacotilla e hipnotizar al pueblo con un dios patrio nuevo e indigno. La Legión Británica tiene su sitio junto al Libertador en Carabobo.

*Alicia Álamo Bartolomé es decana fundadora de la Universidad Monteávila

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