El reemplazo del vaquero: del western al mundo de superhéroes

Rafael Gorrochotegui.-

Las historias de superhéroes marcan hoy la gran pantalla. Foto: photo credit: abeckstrom Justice League Unlimited via photopin (license)
Las historias de superhéroes marcan hoy la gran pantalla. Foto: photopin (license)

Steven Spielberg afirmó en una entrevista que, al igual que los westerns, el auge de los superhéroes morirá. Robert Downey Jr. Y Chris Hemsworth serán los Clint Eastwood y John Wayne de nuestra generación.

Hubo una época donde la audiencia ansiaba los tiroteos, pueblos remotos, miradas misteriosas en los bares de mala fama y jinetes a caballo cruzando el viejo oeste. Tanta era la demanda por estas historias que nació el spaguetti western, un subgénero caracterizado por ser producido en Italia, con directores italianos, un bajo presupuesto y un alto retorno de inversión en la taquilla. Tanto era el auge por los vaqueros que los teóricos de la comunicación se preocupaban si la violencia expuesta en las cintas podría generar un comportamiento similar en la población.

El western, lleno de convencionalismos y premisas recurrentes, duró hasta finales de los 60, cuando los italianos agotaron los recursos que quedaban del género. Los temas y arquetipos se transmutarían a otras temáticas del cine. Algunos críticos consideran que el western no murió en su totalidad sino que se ha transformado desde entonces.

Con el descenso del western el cine americano se tornó oscuro. Los 70 fueron un período gris, donde el film noir era la norma. Historias mafiosas, temática de criminales y violencia urbana. Se poblaba la pantalla grande de cintas como Chinatown, Mean Streets, El Padrino y Taxi Driver. Se perdió el aspecto lúdico de la violencia que se presentaba durante los enfrentamientos del desierto.

El western era buscado por las personas en los 70. No en su estética inicial, sino en el arquetipo que engloba. Deseaban un héroe, ver cómo se enfrentaba el mal y el bien.

John Wayne es el ícono de los westearn. Foto: photo credit: Teymur Visuals flex it! via photopin (license)
John Wayne es el ícono de los western. Foto: photopin (license)

El director de American Graffiti tenía estas aspiraciones, de regresar ese tipo de historias al celuloide. Se preguntó si podría contar una historia de vaqueros en un contexto totalmente distinto. ¿Por qué no hacer un enfrentamiento de vaqueros en el espacio? Esa fue la idea que George Lucas llevó al cine en 1977.

Star Wars es la antítesis del film noir que se había desarrollado en esa década y logra retornar las historias de vaqueros en un contexto sin explorar. Se utilizaron ciertas convenciones similares al western pero adaptada al nuevo mundo espacial. En el vídeo titulado Everything Is A Remix de Kirby Ferguson se ve cómo algunos planos de la cinta de 1977 siguen las referencias de diversas películas de vaqueros.

George Lucas tuvo éxito con esta fórmula de western mezclada con el viaje del héroe en The Empire Strikes Back en 1980 y Return of The Jedi en 1983. El ingenioso director continuó esta fórmula con un nuevo personaje, Indiana Jones.

Así fue como regresó el héroe a la pantalla grande, pero era solo el inicio. Así como Flash Gordon fue una de las referencias que George Lucas utilizó utilizó para Star Wars, varios comics serían protagonistas de sus propias películas.

En ocasiones anteriores ya se había intentado llevar al cine a los superhéroes de los cómics. La más remota se puede ubicar en 1941 con un piloto para televisión de Superman, que fue estrenado en el cine para presentarlo a nuevas audiencias. En 1944 se produjo una versión serializada de Capitán America. Tanto DC Comics como Marvel querían usar sus personajes para el cine y la televisión. Estos intentos no lograron ser exitosos para las audiencias por razones que se escapan de nuestro entendimiento. Puede que el género no se había refinado y se buscaba realizar una copia verbatim del cómic.

Robert Dawney Jr. ha destacado en interpretación de Iron Man. Foto: photo credit: Teymur Visuals flex it! via photopin (license)
Robert Downey Jr. ha destacado en interpretación de Iron Man. Foto: photopin (license)

A medida que decae el western podemos ver un breve surgimiento del superhéroe como reemplazo. La serie de Batman de los 60 había logrado una gran audiencia y en 1966 se estrenó una película basada sobre la serie.

Estos primeros intentos fueron los primeros rastros, pero el género todavía se consideraba muy infantil o imaginativo para una audiencia amplia. Con Star Wars en 1977, que redefine este tipo de historias para un público más diverso, se da una reapertura a estos mundos imaginativos que contrastan con los dramas oscuros que se venían produciendo.

El cine aún no estaba seguro de llevar los superhéroes a la gran pantalla, pero unos directores decidieron asumir el riesgo de llevar cómics a la gran pantalla. Se realizó una trilogía de Superman, cuyas cintas fueron estrenadas en 1978, 1980 y 1983. Una de las películas que redefine el superhéroe fue Batman Returns de 1992, dirigida por Tim Burton. De allí viene la estética oscura, con conflictos internos que se hace tan presente en las películas actuales del Marvel Cinematic Universe.

¿Por qué toma tanto tiempo para que el súper héroe sea considerado como reemplazo del western, como una posibilidad para el mundo cinemático? He aquí unas razones con las que podemos jugar:

        –   Carencias técnicas: Aunque George Meliés casi un siglo atrás demostró que lo mágico del cine es la magia que se puede crear con efectos especiales, el caso de los súper héroes es diferente. El súper héroe como sub-género de acción requiere hacer situaciones y escenas que luzcan reales. Es decir, los efectos especiales o complicaciones técnicas no pueden ser visibles. Esto no fue freno para hacer una serie de Batman, pero si es evidente una falta de recursos para recrear aquello dibujado en los cómics.

        –   Los comics no eran material de referencia: Algunos pueden pensar que los cómics eran algo barato, sencillo, low brow en comparación con el cine que había logrado cautivar a todas las clases socioeconómicas.

        –   No eran necesarios para la época: ya estaba el western que ocupaba muy bien el espacio que luego ocuparía el súper héroe. Una película de vaquero se podía hacer con bajo presupuesto, algo totalmente distinto para los súper héroes .

En la actualidad nadie piensa en el western. El superhéroe logró reemplazar por completo un género para reinventarse. En muchos casos una película de Marvel puede ser considerada como un western de asfalto, dejando a un lado los pueblos remotos para hacer enfrentamientos en las calles de Nueva York.

Puede que Spielberg tenga razón y en un par de décadas los superhéroes desaparezcan de la gran pantalla. Lo que no se puede dudar es que las convenciones y arquetipos de estos personajes serán reutilizados en otro contexto para contar historias diferentes, de la misma manera que ocurrió con los vaqueros.

* Rafael Gorrochotegui es estudiante de Comunicación Social de la UMA.

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  1. Totalmente de acuerdo, el superhéroe reemplaza la figura del vaquero bueno y valiente, porque conlleva la exaltación del ideal humano invencible y poderoso. Desaparecer cómo tal, no parece probable, quizá sea en el futuro sustituido por otro personaje que se acomode a las necesidades identificatorias del ser humano.

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