Clap no resolverán crisis económica en Venezuela

Didiana Patricia Archila.-

Venezuela enfrenta una crisis social y económica. Foto: photo credit: Julio César Mesa -> Derruir // Petare. Caracas via photopin (license)
Venezuela enfrenta una crisis social y económica. Foto: photopin (license)

Los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (Clap) fueron implementados desde abril del presente año con la intención de garantizar “la correcta distribución y comercialización de alimentos y productos de primera necesidad”, medida que tras ser adoptada por el gobierno de Nicolás Maduro, ha generado crí­ticas en sectores que consideran que no propicia una solución estructural al desabastecimiento que golpea a Venezuela.

Luis Vicente León, economista y director de Datanálisis, recalca la diferencia entre las medidas de orden social y las que tienen un trasfondo. Resalta que los Clap son mecanismos de apoyo para la población más necesitada y que, en ese contexto deberí­a ser entendida como una polí­tica general, con impacto y penetración en sectores sociales afectados por la pérdida de ingresos y por la escasez.

Edison Mariño, economista y profesor de la Universidad Monteávila, estima que los Clap son una resolución aplicada con fines netamente polí­ticos. “El efecto económico es marginal, es decir, que no tiene ninguna potencia sobre el paí­s. Los Clap significa entregarle una serie de productos regulados a las personas, contradice totalmente lo que es el mercado. Los escasos recursos son distribuidos a un conjunto de personas para obtener beneficio polí­tico”, señala.

“El efecto económico de los Clap ha corrompido el sentido de actividades comerciales, el de la competencia y de la producción”, agrega.

León considera evidente el componente polí­tico que está detrás de los Clap, ya que, según apunta, hace creer a la población que el gobierno está resolviendo un problema y no compensándolo. Indicó que, además, esta figura también puede ser utilizada como un mecanismo de “chantaje social”.

 “Analizado desde el punto de vista de la polí­tica económica,
los Clap no son, para nada, mecanismos que vayan a resolver la situación de crisis. Es un compensador, un subsidio, pero no una solución para el tema de desabastecimiento y precios que presenta la economí­a venezolana. Es una distribución subsidiada. Venezuela tiene un problema grave de producción y estabilidad de precios, y ninguno de estos se soluciona con un Clap”, aseveró.

Mariño asegura que este tipo de polí­ticas son nuevas en Venezuela, pero no en paí­ses con inspiración comunista, como la Unión Soviética, Cuba y Corea del Norte, o en la Alemania de la post-guerra.

El profesor de la UMA afirma que en todos los casos se genera resentimiento social por la percepción de injusticia, la pérdida de la libertad, no solo por la limitación a la elección de los productos, sino también al libre albedrí­o polí­tico.

* Didiana Patricia Archila es estudiante de Comunicación Social de la UMA.

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