Sing Street: Creciendo con música

Christian Hauer.-

Sing Street es es una historia de autodescubrimiento a través de música. Foto: imdb.com

La música es algo complicado de explicar: no específicamente qué es sino lo que hace sentir, pues se pudiese decir que quien está detrás de ese sonido, termina expresando parte de sí mismo a través de él. La música sirve como un amplificador de emociones, una distracción, o tan solo entretenimiento, pero sin duda alguna es algo con lo que las personas fácilmente se pueden identificar.

Sing Street es una película del 2016 dirigida por John Carney. La cinta toma lugar en Dublin en los ochentas y narra la historia de Conor, interpretado por Ferdia Walsh-Peelo, quien tras mudarse inicia una banda de rock para impresionar a una misteriosa modelo.

Es una historia sobre amor, amistad y los problemas de la adolescencia, pero sobre todo es una historia de autodescubrimiento a través de música.

La actuación es muy buena, y los actores hacen un buen trabajo comunicando ese mundo romantizado y optimista en el cual sus personajes viven. La relación entre Conor y su hermano Brendan, que es el verdadero foco de la película, es conmovedora.

La cinematografía es muy competente, y para el presupuesto que tenían  no deja mucho que desear.

En cuanto a la música, aparte de las canciones originales, el soundtrack consiste de bandas como Duran Duran y The Cure, pero no son colocadas tan solo por el hecho de generar nostalgia en los espectadores de esa época, sino que tienen un significado en cuanto a la evolución de Conor, su banda y su sonido.

Las canciones originales son memorables, entretenidas y bien interpretadas, sin duda uno de los mejores soundtracks del 2016. En cuanto al tono de la música pueden escuchar Drive It Like you Stole It y Up.

Esta cinta es fácilmente una de las mejores del año pasado, toca múltiples temas interesantes, pero no se detiene demasiado en ellos, sino que los usa como motivos para el personaje y lo hace con sutileza. El casting es ideal, la música es una de las mejores partes de esta y lo único que falta decir es que merece la pena ser vista.

* Christian Hauer es estudiante de Comunicación Social de la Universidad Monteávila.

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