Naturaleza de la representación estudiantil en la Universidad Monteávila

José Ignacio Arcaya.-

el dirigente estudiantil perfecto para la UMA tiene que ser una versión humana de la universidad. Foto: Rubén Sevilla
El dirigente estudiantil de la UMA debe ser una versión humana de la universidad. Foto: Rubén Sevilla

La representación en nuestra Universidad Monteávila tiene varias peculiaridades. Las más interesantes son el tamaño, la distribución de estudiantes en las carreras, el tipo de carreras, y los valores de nuestra casa de estudios.

El tamaño de nuestra universidad es un factor imprescindible para entender qué tipo de representación es posible. Nuestra universidad, dependiendo del momento del año, oscila entre 1.200 y 1.500 estudiantes. De esa cantidad hay casi 60 estudiantes que, en sentido amplio, ejercen la representación estudiantil (en el Ceuma o en las Representaciones Estudiantiles de las Facultades). Estaríamos hablando de que 4% de la universidad participa en la representación.

Para entender lo peculiar de lo anterior, hagamos el ejercicio de cuánto sería 4% en otras universidades y en el país: UCAB: 480 personas; USM: 1.200 personas; UCV: 2.400 personas; Venezuela: 1.200.000 personas. Es evidente la exageración del asunto, y esto no ocurre porque la UMA sea una universidad muy activa en la política, sino porque al ser pequeña los grupos están más consolidados y hay un mayor interés en pertenecer en una organización de representación. Podríamos agregar, también, que siempre en los procesos electorales internos de la universidad una cantidad parecida de estudiantes de los que ganaron los comicios, no lo lograron.  Es decir, la UMA tiene una cantidad récord de interés por la representación de casi 1 de cada 12 personas. Pensemos que en nuestra universidad 1 de cada 25 personas es un representante estudiantil. Eso es algo que merece atención.

La UMA ofrece cuatro importantísimas carreras: Comunicación Social, Derecho, Administración y Educación. También sabemos que la distribución de los estudiantes en las distintas facultades no es equitativa. Casi el 75% estudia Comunicación Social, el otro 25% se distribuye las otras carreras. Otro dato interesante surge: en los últimos cuatro años la cantidad de presidentes del Ceuma que han sido de Comunicación Social ha sido la misma que los que han sido de otras carreras. Andrés Atencio (2013-2014, Derecho), Yeiker Guerra (2014-2015, Administración), Jose Maragall (2015-2016, Comunicación Social) y Jesús Romero (2016-2017 Comunicación Social). Es decir, teniendo el 75% la distribución de los estudiantes, Comunicación Social ha tenido 50% de las presidencias.

Podemos también mirar los números del actual Centro de Estudiantes (en sentido amplio) y de las representaciones: aproximadamente 60 miembros. De ellos 45 son estudiantes de Comunicación Social, 9 de Derecho, 3 de Administración y 3 de Educación. A simple vista, una proporción idéntica a la realidad: 75% Comunicación Social y 25% las demás carreras. Pero una observación más detallada destaca que los estudiantes de Derecho representan el 15% de los cargos de Representación y Ceuma en sentido amplio. Ese número es llamativo porque supera la proporción de estudiantes de Derecho en la universidad (9%).

El análisis del Centro de Estudiantes en sentido estricto nos arroja interesantísimos datos también. El CEUMA Strictu Sensu consta de 13 miembros. Según el Reglamento para las Elecciones del Centro de Estudiantes y los Representantes de los Estudiantes en las Facultades (aprobado en Consejo Universitario El 2 de marzo de 2016), la distribución del Centro de Estudiantes es la siguiente: 6 miembros en junta directiva y 7 secretarios. Los comunicadores sociales tienen 7 de los 13 puestos disponibles, obteniendo un 54% de los cargos ejecutivos del Ceuma; mientras que los otros 6 serán ocupados por estudiantes de otras carreras, entre los que se destacan los estudiantes de Derecho, nuevamente, con 4 (30% los puestos de junta directiva y secretarías). 

El tercer aspecto que destacábamos era el tipo de carreras que se ofrecían en nuestra Universidad. Las carreras de la UMA son humanistas y el pensum de cada carrera la convierte en más humanista aún. Quizás el hecho de ser una universidad humanista teocéntrica nos da ese impulso de servicio y de formación al servicio. Eso último es vital para nuestra vida futura y para quienes vayamos a dedicarnos a la política.

Habiendo entendido todo lo anterior, me atrevo a distinguir tres tipos de liderazgos en nuestra universidad: el natural, el intelectual o moral y el ecléctico.

El liderazgo natural es aquel que inspira a la gente por la simple forma de ser del líder, logra conectar con los estudiantes de una manera que los logra influenciar para bien o para mal. El intelectual o moral es aquella persona que la gente respeta porque consideran que es una persona inteligente o de una moral digna de su admiración, aunque no necesariamente se traduce a inspiración ni a movilización. El ecléctico es aquel que tiene de los dos anteriores, que logra inspirar a la gente por su forma de ser, es un gran movilizador y además es una persona que persigue la excelencia académica y las buenas costumbres.

La UMA se esfuerza mucho en crear muchos liderazgos eclécticos. El líder estudiantil de la Universidad Monteávila se debe caracterizar por la búsqueda de la excelencia académica; formación humanista; formación especializada para su ámbito de representación; vocación de servicio; profundo sentido de pertenencia con nuestra casa de estudios; y capacidad de escuchar y entender los problemas de las personas.

Es decir, el dirigente estudiantil perfecto para la UMA tiene que ser una versión humana de la universidad.

Termino este artículo con un sentimiento de incomodidad, ya que fue un texto muy superficial. Quedo en deuda para realizar un estudio más profundo de los fenómenos de la representación estudiantil en la UMA. Eso sí, aprovecho la oportunidad para alentar a toda la comunidad Universitaria a que se involucre más. ¡Mientras más personas, mejor trabajo!

* José Ignacio Arcaya es estudiante de Derecho de la UMA y vicepresidente del Ceuma.

* Rubén Sevilla es estudiante de Comunicación Social de la UMA.

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