Nuevas tecnologí­as impulsan avance del periodismo ciudadano

Daniel Kcomt.-

Las nuevas tecnologí­as han cambiado al periodismo. Foto: photopin (license)

El número de usuarios de internet en América Latina ha aumentado un 20% en los últimos 5 años, pero la velocidad en general no ha tenido un aumento equivalente. En Venezuela no hay, bajo estándares internacionales, banda ancha, excepto para un número muy reducido de personas (5% de los usuarios de internet).

En medio de todas estas complicaciones el periodismo en Venezuela no se da por vencido y usa todas las herramientas que tiene a su favor para poder cumplir con su labor.

 “La tecnologí­a ha sido referencia en cuanto a la obtención de información de forma rápida y fácil. Sin embrago, igual que es muy fácil obtener información, también es fácil generarla, por lo que hay que buscar información en fuentes creí­bles”, afirma Antonio Duarte, TSU en electrónica, y locutor de radio.

En el ámbito laboral de periodistas no es poco común encontrar las principales fuentes de información a través de notas de prensa, y múltiples portales de Internet de otros sitios.

En este mundo 2.0 los medios en general aprovechan las redes sociales para hacer eco de las noticias a último momento. Periodistas como Luis Carlos Dí­az y portales como Caraota Digital transmiten a través de Periscope ruedas de prensa a las que no tienen acceso los medios tradicionales, y sus periodistas incluso pueden realizar su reporte de un suceso en vivo, como sucedió con el derrumbe del Puente Guanape II de Vargas en La Guaira a finales de enero de este año.

Amparado en las nuevas tecnologí­as en los últimos años ha irrumpido el llamado periodismo ciudadano, también denominado el periodismo 2.0, que se caracteriza por estar protagonizado por los mismos ciudadanos, quienes hoy pueden ser partí­cipes del proceso de creación y difusión de la información, sin necesidad de pasar por intermediarios como los editoriales y medios de comunicación.

Con relativamente poca inversión un ciudadano común dispone del mismo material que antaño sólo podí­a tener una sala de redacción: grabadoras, cámaras de ví­deo, laptops. Este cambio de paradigma que supone la democratización de la información hace que los periodistas no dependan de los medios de comunicación o gabinetes de prensa,  para filtrar la información.

Otra caracterí­stica es su aspecto colaborativo, que le permite estar conectado con otros ciudadanos a lo largo del territorio en un instante. Esto favorece la pluralidad y el debate, incluyendo a los medios de comunicación.

Un ejemplo claro está desde 2009, cuando The Guardian explotó este periodismo emergente cuando descubrió anomalí­as en cuentas bancarias  del entonces primer ministro británico Tony Blair y realizó un concurso pidiendo ayuda a sus lectores bajo el titular The mystery of Tony Blair Finances (El misterio de las finanzas de Tony Blair), dando así­ el poder de informar a los propios ciudadanos.

Uno de los principales problemas con los que tiene que hacer frente el periodismo en Venezuela, aparte de las lentas conexiones de Internet, es la información falsa que abunda en las redes sociales. “Ahora con los adelanto tecnológicos se pueden hacer, desde montajes hasta generar falsos rumores”, advierte Duarte.

No obstante no cualquier persona con un teléfono inteligente en el momento adecuado se vuelve periodista. Se requieren de ciertas cualidades para ejercer este oficio. Hace falta contrastar, ordenar y verificar la información que se desea publicar. Por eso ha habido un auge de talleres de periodismo 2.0 en los últimos años.

La influencia de la tecnologí­a en el periodismo en indiscutible, pero hay que recordar que esta es una herramienta y por ende hay que usarla con ética para poder sacarle el mejor provecho.

* Daniel Kcomt es estudiante de Comunicación Social de la Universidad Monteávila.

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