Trump pone al mundo a las puertas de una guerra comercial

Yanuacelis Aure.-

Trump Guerra
Las tensiones por las políticas de Trump van en escalada. Foto: Cortesía

Los últimos meses las relaciones entre los Estados Unidos con la Unión Europea, México y Canadá y hasta con China se han visto llenas de tensiones, debido a la política proteccionista de Donald Trump, que afecta años de relaciones comerciales y, que acuerdo con analistas económicos, estaría colocando al mundo a las puertas de una guerra comercial, donde no pocos son los preocupados por las consecuencias de esta atípica situación económica.

Medidas como pechar con altos aranceles productos importados de otros países e incluso prohibir la instalación de compañías norteamericanas en otras fronteras en busca de mano de obra más barata son calificadas por el presidente de la Comisión Europea como “puro y simple proteccionismo”.

Por ejemplo, el acero y el aluminio canadiense tendrán que pagar tasas de 25% y 10%, respectivamente, para su ingreso a Estados Unidos, mismos aranceles que se aplicarán para los materiales importados de México y la Unión Europea.

Justin Trudeau, primer ministro canadiense, calificó los aranceles de “inaceptables”, al señalar que durante los últimos 150 años, Canadá ha sido el socio más sólido de Estados Unidos. “Es inconcebible”, afirmó, para luego añadir: “Tenemos que creer que en algún momento prevalecerá el sentido común. Pero no vemos actualmente ninguna señal al respecto por parte de Estados Unidos”.

Efectivamente como preveían los especialistas, Canadá respondió con la misma medida hacia Washington y fijó gravámenes sobre productos estadounidenses por un valor total de 16.600 millones de dólares canadienses (12.800 millones de dólares estadounidenses), lo cual es el equivalente al arancel estadounidense. Esto no solo puede afectar al acero y aluminio, sino también a otros productos como mermeladas, mostaza, chocolate, podadoras, herbicidas y papel higiénico.

Tras las críticas de Ottawa, Trump arremetió contra Trudeau a quien calificó de “muy deshonesto y débil”. Reacción que generó un movimiento de apoyo de algunos estadounidenses al país vecino, a través de las redes sociales, con el hashtag #ThanksCanada, además de muestras de solidaridad de parlamentarios y políticos canadienses, tanto liberales como conservadores, hacia el primer ministro.

“Los ataques personales del presidente (Trump) no tienen lugar en este tipo de negociaciones. Somos canadienses antes que todo”, manifestó el parlamentario conservador Gérard Deltell.

En la Cumbre del G7 quedaron en evidencia las diferencias con el mandatario. Foto: Cortesía

Trump también ha manifestado reiteradas veces su intención de renegociar el Tratado de Libre Comercio con México y Canadá y hacerlo de manera bilateral. Por ello, ya manifestó su intención de reunirse primero con el equipo del recién electo presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, antes que con Canadá; a pesar de que Trudeau y la administración de Peña Nieto habían defendido sin fisuras la importancia de mantener la negociación por los cauces de la vía trilateral y no caer en la tentación de Trump.

“Estamos teniendo una muy buena comunicación con México y con su nuevo presidente, que ganó las elecciones con rotundidad. Veremos qué pasa”, expresó el mandatario estadounidense sobre sus actuales relaciones con la nación vecina. “Quizá alcancemos un acuerdo separado con México y negociemos con Canadá más tarde”, añadió.

Sin embargo, el embajador de Canadá en Estados Unidos, David MacNaughton, dijo estar confiado en que las negociaciones mantendrían la naturaleza trilateral del pacto.

Sin embargo, los vecinos norteamericanos de EE.UU. no son los únicos que manifiestan desencuentros con el presidente estadounidense, quien durante una entrevista en su club de golf en Escocia, Reino Unido, calificó al bloque europeo como “enemigo de Estados Unidos” porque según él “es muy difícil… en el sentido del comercio, ellos realmente han tomado ventajas sobre nosotros y los países de la OTAN y ellos no estaban pagando sus cuentas”.

Al finalizar la Cumbre de la Otan, donde quedaron en evidencia las fuertes diferencias en torno a las relaciones comerciales, Trump no dudó en calificar como enemigos de los Estados Unidos a la Unión Europea, Rusia y a China. “Es enemigo en la economía, ciertamente lo es. Pero eso no quiere decir que sean malos. No significa nada. Significa que son competitivas. Ellas quieren hacerlo bien y nosotros queremos hacerlo bien”, aseguró en torno a los europeos.

Sin embargo, las tensiones no solo se reducen a la parte comercial, sino también en lo que se refiere a la defensa. En la reciente cumbre de la OTAN en Bruselas, Trump tuiteó: “Estados Unidos está gastando muchas veces más que cualquier otro país, para protegerlos a ellos. Eso no es justo para los contribuyentes estadounidenses. Además, perdemos 151.000 millones de dólares en el comercio con la Unión Europea. ¡Nos cargan con grandes aranceles (y barreras)!” y añadió que “Alemania es un país rico… puede aumentar [sus gastos en defensa] de inmediato, mañana, sin ningún problema”.

Durante una reunión con el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, afirmó que “Alemania está prisionera de Rusia porque recibe mucha de su energía. Ellos pagan miles de millones de dólares a Rusia y tenemos que defenderlos contra Rusia” y expresó:

Trump no teme llega a una guerra comercial con China. Foto: Cortesía

“Pienso que es triste que Alemania cierre un acuerdo a gran escala de petróleo y gas con Rusia cuando se supone que debe estar alerta ante Rusia, y Alemania va y le paga miles y miles de millones de dólares al año a Rusia”, dijo el mandatario norteamericano.

Ante estas críticas la canciller alemana, Ángela Merkel, advirtió que su gobierno toma decisiones y políticas de manera independiente. “Yo misma experimenté cómo una parte de Alemania estaba ocupada por la URSS. Estoy muy contenta de que hoy estemos unidos en libertad como República Federal de Alemania y que, por lo tanto, también podamos (…) tomar decisiones independientes”.

Si bien Stoltenberg, afirmó que el acuerdo entre Rusia y Alemania no tiene nada que ver con la OTAN, si concedió que pese a que “Trump tiene un lenguaje y un mensaje muy directo en lo que respecta al gasto en defensa”, concuerda en que “todos los aliados acordaron que necesitamos compartir la carga de manera más justa”.

En Gales, en 2014, los miembros de la alianza se comprometieron a aproximar su gasto militar al 2% del PBI nacional para 2024, pero junto a Washington sólo siete países europeos lo cumplirían en 2018.

Por su parte, la UE y China respondieron a los aranceles impuestos por parte de Estados Unidos con una denuncia formal ante la Organización Mundial del Comercio (OMC), lo cual convierte a este organismo en la actualidad en el centro de la batalla comercial entre EEUU y el resto del mundo, que no le ha bajado la cabeza a Trump ni se ha amilanado ante su lenguaje a veces irrespetuoso.

Indiscutiblemente el comercio internacional ha experimentado un año de gran tensión con la llegada del magnate a la Casa Blanca, hasta el propio presidente de China, Xi Jinping, ha criticado el proteccionismo asumido por la nueva administración.

En enero, en el foro de Davos, el mandatario asiático indicó que la postura de Donald Trump es como encerrarse en una habitación oscura. “Es cierto que se evita el viento y la lluvia, pero también la luz y el aire”, dijo.

*Yanuacelis Aure es estudiante de la Universidad Monteávila

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