Power Rangers: No es solo una venta de juguetes

Christian Hauer.-

Power Rangers ciertamente no es perfecta, pero es competente. Foto: imdb.com

Tras el intrigante anuncio de que Hollywood estaba trabajando en un reboot de los Power Rangers en forma de película, era casi inevitable pensar en el colosal fracaso que probablemente sería, pero a pesar de tener las corrientes en contra les sorprenderá saber que de hecho es una solida entrega, solo una que no se escapa sin acumular numerosas fallas.

Power Rangers es una película del 2017 dirigida por Dean Israelite, y narra la historia de cinco adolescentes quienes descubren poderes en una cueva abandonada y son forzados a trabajar juntos para evitar la destrucción del mundo.

Con un humor un poco forzado en algunas partes, diálogos cursis y publicidades bastante obvias usadas a lo largo de la película, se logra mantener a flote gracias a sus personajes y la relación existente entre ellos. Por más extraño que suene viniendo de una cinta de Power Rangers, en verdad es un cambio muy bienvenido. Se dedica una gran cantidad de tiempo a explorarlos, lo suficiente para hacer que te importen, y estas son sin duda las partes más entretenidas del film.

La historia no es la gran cosa, pero funciona y en general sigue varios de los patrones del típico origen de superhéroe, que prueban ser efectivos. Esto es reforzado por la interpretación de RJ Cyler, quien actúa como Billy, bastante entretenido pero debilitado por algo que es bastante divisivo: los diálogos, los cuales son cursis pero también efectivos.

En cuanto a la acción, no es la mejor filmada ni coreografiada, pero es competente. El defecto que sí afecta bastante cómo se siente es la falta de momentum de los personajes, en especial con los saltos.

La cinematografía es bastante competente y en algunos momentos, combinada con los efectos especiales, es sobresaliente. Un problema con esta ocurre en los primeros momentos donde se utilizan los zords (unos robots de combate), en los cuales es difícil distinguir las acciones de estos debido a los bruscos movimientos de cámara, esto por suerte es arreglado en la pelea final.

El soundtrack original es una mezcla entre orquesta y sintetizadores. Bastante dinámico, y entretenido de escuchar, fue escrito por Bryan Tyler. Las canciones que más encapsulan el tono de la cinta son It’s Morphing Time! Y United.

También se utilizan en la cinta múltiples canciones de artistas como Twenty One Pilots y Phantogram.

Esta película ciertamente no es perfecta, pero es competente, y aunque sin duda no es lo mejor que se puede pedir de Hollywood, es un paso en una buena dirección para una franquicia que pensábamos solo quería vender juguetes.

* Christian Hauer es estudiante de Comunicación Social de la Universidad Monteávila.

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