Estudiantes de Medicina sufren deterioro del sector salud

Gretta M. Gil Anzola.-

Los médicos han protagonizado protestas ante el deterioro del servicio de salud. Foto: Ernesto García/Cortesía
Médicos han protestado protestas por deterioro del servicio de salud. Foto: Ernesto García/Cortesía

“Desempeñaré mi profesión con esmero y dignidad, velando con el máximo respeto por la vida de mis semejantes y aun bajo amenaza”. Este pequeño fragmento pertenece al juramento hipocrático que fue modificado por Luis Razetti. Actualmente Venezuela está pasando por la mayor crisis hospitalaria de su historia, pero a pesar de la terrible realidad existen jóvenes que desean estudiar carreras relacionadas con las ciencias de la salud.

“Desde que tengo uso de razón quiero ser médico. No es solo aprender a curar las dolencias que tienen los pacientes, es también aprender a cómo ayudarlos en los aspectos psicológicos que ellos claman”, relató Yadranska Benić, estudiante de 5to. año de Medicina.

Estos jóvenes que ingresan a la universidad llegan con las expectativas que traen desde pequeños, el sentimiento de querer ayudar a las personas. Una vez que comienzan a adentrarse en este nuevo mundo desconocido se tropiezan poco a poco con la cruda realidad. “Desde el primer año, de alguna manera, uno comienza a desilusionarse. Cuando me tocó ver Bioquímica no había laboratorio para hacer las prácticas, no había profesores suficientes para darnos clases. De alguna manera cae pesado porque sientes que te falta algo”, explicó Luis Ortiz, estudiante de 4to. año de Medicina.

A pesar de la crisis universitaria, estos jóvenes continúan luchando por su gran sueño: ser médicos. “Esta situación de crisis hospitalaria la he tomado como un reto, aprender a resolver para mis pacientes sea como sea. Esto me ha generado una profunda admiración hacia mis profesores, porque como doctores hacen muchos sacrificios para poder enseñarnos y atender a los enfermos. Son personas abnegadas, a pesar de todo continúan haciendo sus rondas diarias para ver cómo estos evolucionan”, contó Miguel Vidales, estudiante de 4to. año de Medicina.

“A partir de 3er. año es bien complejo, porque no es solo el peso académico sino también tener el conocimiento fisiopatológico y tener la capacidad de diagnosticar”, enfatizó Vidales. En 3er. año es cuando los estudiantes empiezan a tener contacto con los enfermos y a interactuar dentro de la dinámica de los hospitales venezolanos.

“Hace dos años comencé a ver pacientes. En aquel tiempo no estábamos tan mal como estamos hoy en día, sin embargo a mí me causó mucho impacto ver las condiciones que tenía el hospital: las cañerías estaban rotas, había moho y filtraciones de agua. Los familiares tenían que dormir en los pisos porque no había espacio para ellos. No existen condiciones dignas para el paciente”, relató Benić.

“Ahora que estoy en contacto con los pacientes puedo decir que elegí la carrera correcta, porque a pesar de la crisis hospitalaria por la que estamos pasando aún tengo la motivación de ayudar a los enfermos. Esta crisis me hizo reafirmar mi decisión”, dijo con convicción Elvia Hernández, estudiante de 3er. año de Medicina.

Esos jóvenes que recorren los hospitales para su formación, como los futuros galenos venezolanos, ven las deficiencias que padece el sistema de salud del venezolano. “En el Hospital Vargas de Caracas los pacientes pasan por muchas dificultades, tienen que comprar desde su comida hasta los materiales que se necesitan para poder hacerse exámenes, eso no es justo. Se supone que esto es un servicio público”, lamentó Vidales.

“En la salas no hay torniquetes para sacar muestras de sangre. Tenemos que utilizar los guantes para poder hacerlo, por lo menos los procedimientos básicos, como son sacar la sangre con una mariposa, donde la aguja varía de tamaño y se le coloca la que es adecuada al paciente. En esta crisis se tiene que utilizar la que se consiga en ese momento. Por eso el enfermo sufre un maltrato. Lamentablemente no tenemos cómo darles el servicio adecuado”, afirmó Hernández.

Los estudiantes han sido testigos de cómo sus profesores tienen que resolver con lo que tienen. “En mi rotación he visto cómo tienen que hacer modificaciones debido a la falta de insumos médicos, como hacer trampas de agua, modificación de catéteres, etc.”, dijo Ortiz.

Con la crisis que está atravesando el país los futuros médicos se han planteado la pregunta que muchos venezolanos se hacen: ¿me voy o me quedo?

“Tengo pensado irme a Brasil, quiero llevarlo a cabo, pero esto no es solo por las condiciones del sistema de salud, es por toda la situación general por la que estamos pasando. Yo quiero ser cirujano y es sumamente duro ver que no se puede ayudar a los pacientes”, contó Vidales.

“Una vez cuando estaba en el JM de los Ríos sentí un gran dolor al pensar en tener que dejar a los pacientes. Uno llega a pasar muchos días viendo cómo evoluciona el enfermo. Cuando ves que se cura es muy satisfactorio y el calor que recibes por parte de los familiares es indescriptible”, relató Benić.

“No lo he decidido aún. Pienso que el país me ha dado la posibilidad de estudiar esta carrera, a pesar de las dificultades, porque en otros países es sumamente costosa. He pensado a futuro en poder practicar mi profesión, tener un mejor estatus socioeconómico, pero como está todo es muy difícil hacerlo. Por eso me he planteado irme, pero siento que hay una parte moral de mí que debe quedarse para retribuirle al país, porque gracias a la oportunidad que me está dando mi país tengo mucho más conocimiento y experiencia”, señaló Ortiz.

“Tengo sentimientos encontrados. Yo soy de las personas que considera que para poder levantar el país debemos quedarnos. Sin embargo, la situación ha empeorado cada vez más. Mi mayor sueño es hacer mi post-grado de Pediatría en el Hospital JM de los Ríos. Si debo irme lo haré, pero siempre tendré la posibilidad de regresarme a Venezuela”, concluyó Hernández.

* Gretta M. Gil Anzola es estudiante de Comunicación Social.

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  1. Hola muchachos, leí con detenimiento el escrito , en verdad es una situacion muy lamentable la que se está viviendo en Venezuela, pero si todos se van, en manos de quien van a quedar el resto de los compatriotas incluyendo sus familiares , y tambien las futuras generaciones.
    Se ha discutido esto en debates públicos, TODO SE HACE DESDE UN PUNTO DE VISTA INDIVIDUAL , Quedarán y quedaremos en las manos de profesionales mal formados y desentrenados y que sin temor a equivocarme estudian Medicina solo para que se les diga DOCTORES y en la medida que se aumente su número indiscriminado ganaran elecciones en todos los Colegio Medicos del pais ( ESTRATEGIA GUBERNAMENTAL MILITAR) y alimentar así UN EGO, LA ENFERMEDAD DEL SIGLO PASADO Y DE ESTE, y que se muy bien QUE NO ES SU CASO, porque los conocí , en nuestras aulas de la Escuela Vargas , (los que hacen los respectivos comentarios a Grettta Gil), el irse abre una brecha mayor, por donde se han colado las políticas de salud de este nefasto gobierno.
    La brecha se abrió en el pasado por las malas políticas de nuestras gerencias en nuestro gremio, donde nuestros colegas en ese tiempo tan solo pensaban hacer dinero y crecer en Status social XXXXX. esto no solo pasó en el gremio salud, pasó en otros gremios como los de ingeniería, arquitectura etc etc y ahora estamos respirando por la herida.
    Debatan públicamente, establezcan estrategias entre los que se quedaran que se que tambien serán otro tanto.
    Hace 20 años hice una pregunta a un auditorio conformado por más de 120 estudiantes y lo que pregunté fue , cuántos de UDS piensan quedarse en el país ??, solo una chica asintió que se quedaría, no era este gobierno quien mandaba y para ese momento me dije ANDRADE PREPÁRATE A FORMAR MÉDICOS PARA OTRAS LATITUDES Y NO ME EQUIVOQUE DESDE ESE DIA PENSE, » ESTARÉ SEMBRANDO SEMILLAS EN UN DESIERTO ????

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