Conoce a Juan García, “El Apache”, leyenda de las artes marciales en Venezuela

Para el peleador y maestro la constancia y el tener metas claras son claves para triunfar dentro del mundo de las artes marciales.

Juan García El Apache

Jenethzareth McTurk B.

Con gran humildad Juan García, o mejor conocido como “El Apache” dentro del mundo marcial, asegura que uno de sus mayores motores para surgir dentro de este mundo deportivo, aparte de su familia, fue el hecho de no querer seguir el camino de la calle. Vivió parte de su infancia en el barrio La Dolorita, un lugar donde los malos ejemplos sobran en sus alrededores.

Comenta que, aunque ha tenido un sinfín de oportunidades de irse del país y residenciarse en el exterior, sigue apostando por Venezuela, ya que considera que todavía son muchas las cosas productivas que pueden resultar estando en el país. 

García es ingeniero en informática de profesión y artista marcial por vocación. Es maestro 8vo dan de Kenpo karate, ha sido 10 veces campeón mundial en la especialidad de combate en torneos abiertos de artes marciales.

Es un reconocido campeón de combate y ha tenido oportunidades de competir en más de 12 países alrededor del mundo, quedando campeón en cada uno de ellos.

Actualmente sigue entrenando y no tiene planes de retirarse aún, asegura que es mucho lo que le queda por lograr. 

Personalidad

Juan García Apache

Con 1,67 metros de estatura y 69 kilos de peso, se ha convertido en una leyenda dentro de las artes marciales en todo el mundo, compitiendo con los mejores, enfrentándose a campeones de hasta 2 metros de estatura, ha sido un gran reto para él perfeccionar cada técnica de combate para cada uno de sus contrincantes, desde los más pequeños hasta los más altos y ágiles.

Con más de 40 años dentro de esta disciplina y una gran cantidad de experiencias y oportunidades vividas, asegura que para esto nació y que planea seguir dejando en alto el nivel de combate de los venezolanos en todo el mundo.

Este peleador de alto nivel transmite una vibra de paz, humildad y mucho respeto, valores que comenta son “esenciales en la formación de todo buen artista marcial”.

A pesar de no tener una gran estatura afirma que ha llegado a donde ha querido desde Buenos Aires, Argentina hasta Hong Kong, China.

No lleva cabello en su cabeza y siempre comenta que es debido a “los alumnos tan peculiares que me han tocado”, acompañado de unas risas.

Con 54 años de edad se reflejan en él las ganas de seguir entrenando y transmitiendo sus conocimientos a las futuras generaciones, sin duda alguna transmite gran energía.

Es claro que todo aquel que muestre interés en el mundo de la pelea deportiva definitivamente debería conversar con él, ya que además de su sencillez posee un nivel de conocimientos en técnicas vitales para cualquiera interesado en esta disciplina.

Lleva camisas deportivas y jeans azules, acompañados de zapatos deportivos y su bolso listo con todos sus equipos de combate ya que “nunca se sabe cuándo sale una buena oportunidad de entrenamiento”.

Una niñez difícil

Desde muy pequeño se podía ver el talento y la agilidad que tenia para la pelea, ya que desde los nueves años aproximadamente tenía una preocupante inclinación por las peleas.

Este fue el motivo por el cual reprobara 4to grado de primaria en Boconó, estado Trujillo, donde vivió parte de su infancia junto a sus abuelos, hermanos, tíos y primos, peleaba casi una vez por semana y era más el tiempo que pasaba suspendido que en clases, explica.

A causa de esto su madre lo llevó a Caracas con ella a continuar con sus estudios y fue cuando cursaba 1er años de bachillerato que decidió comenzar sus entrenamientos de artes marciales en la escuela Los Hermanos Pichardo, donde se formó hasta cinturón negro.

– ¿Qué aspectos de su niñez y adolescencia cree que marcaron su vida?

-Uno de los aspectos más importantes sin duda alguna fue cuando en Boconó raspé mi 4to grado debido a que peleaba muchísimo en el colegio, y me expulsaron por la cantidad de peleas en las que había estado involucrado dentro del colegio, de allí nos mudamos.

Y fue un aspecto bien importante porque al mudarme me separan de mis abuelos, quienes eran en ese momento mis figuras paternas, de mis primos, hermanos, tíos y pasar a vivir solo con mi mamá. Otro sería cuando estaba estudiando 1er año, cuando mi abuelo, que me había criado fallece, fue bien doloroso para mí y ahí es cuando decido comenzar en las artes marciales.

Cuando se mudó al barrio La Dolorita, en Caracas, menciona que solían realizar planes vacacionales cerca de su casa en la que un grupo de practicantes de karate hacían exhibiciones y él se sintió atraído desde el primer instante. Esta fue la razón principal por la cual se decidió a inscribirse en una escuela de karate.

Habló con su mamá quien le dio todo el apoyo posible ya que prefería que se formara dentro de una disciplina de combate que en las calles. Y fue en 1983 cuando comienza sus entrenamientos de Kenpo karate en Petare.

– ¿Qué significa el mundo de las artes marciales para usted?

El mundo de las artes marciales es mi vida, mi forma de vivir, mi estilo de vida donde prevalecen los valores, el respeto, la humildad, la lealtad, la constancia, la  disciplina, a pesar de tener quizás muchos torneos ganados, muchos trofeos y medallas, es muy importante siempre mantener los principios y valores, más que cualquier otra cosa, eso es lo que realmente significa para mí las artes marciales, tener disciplina, respeto, humildad, valores humanos, que es lo más importante.

– ¿Cuáles han sido las oportunidades más grandes que ha tenido dentro de este mundo?

-Han sido muchísimas, primero el permitirme conocer diferentes países a nivel mundial, relacionarme con muchas personas de otras culturas, uno de los viajes más importantes que pude hacer sin duda fue en 1994 cuando fui a Hong Kong, China, al Campeonato Mundial de Kickboxing, donde estuve casi tres meses, algo que fue para mí increíble y me dejó un gran conocimiento cultural y deportivo.

También la oportunidad de haber representado a la marca Macho, que es líder dentro del mundo de las artes marciales, dentro de lo que son las líneas de los productos de artes marciales, el que me hayan escogido como uno de sus miembros para el equipo a nivel mundial fue algo muy relevante para mi carrera deportiva.

Gracias a esto me sacaron mi propia línea de productos exclusivos a nivel mundial, además del hecho de haber podido ganar ocho años seguidos el torneo de La Noche de los Cintas Negras, haber tenido el récord de 89 peleas invictas en la categoría de cinturón negro, son pautas muy importantes dentro de mi carrera.

También el hecho de haber integrado el equipo de América contra Europa, donde me escogieron como uno de los cinco peleadores más importante en el momento dentro de América.

Cada competencia en la que ha participado Juan García significa una nueva ventana a nuevos conocimientos, nuevas técnicas y estilos de peleas, de los cuales toma la mejor parte para así mantenerse en el top en cada competición.

Asegura que no hay nada más satisfactorio que ir a competir a un lugar fuera de tu país y que te recuerden o te reconozcan como “un excelente competidor, pero sobre todo una excelente persona”.

Anhela mayor apoyo

Juan García Apache

– ¿Puede decir algunas de las adversidades que ha tenido en su carrera?

-A nivel deportivo una de las grandes adversidades que hemos tenido los venezolano es que no hemos podido contar con un patrocinio que nos ayude en el tema deportivo.

Venezuela es una potencia a nivel mundial dentro del mundo de las artes marciales, tanto es así que es numero uno a nivel latinoamericano, lamentablemente no gozamos de buenos patrocinantes como para seguir sumando la cantidad de éxitos que deberíamos de tener, como lo tienen por ejemplo Estados Unidos o Canadá a cuyos representantes les pagan viajes, uniformes, pago de eventos, alimentos, nutricionistas, preparadores físicos, y nosotros lamentablemente no hemos podido conseguir esto; sin embargo, siempre estamos en el top tres del mundo.

– ¿Que se siente ser uno de los más grandes exponentes de las artes marciales en Venezuela?

-Wow (risas) es una gran responsabilidad porque a pesar de haber ganado todos los títulos que tengo siempre trato de mantener la humildad y el respeto hacia cada uno de mis compañeros, amigos y hacia las generaciones de relevo, porque siempre te están viendo e imitando.

Nunca imaginé que iba a llegar a obtener hasta los momentos 10 títulos mundiales, ni llegar a ser considerado uno de los mejores peleadores del mundo, pero eso claramente son cosas que se van ganando con constancia, dedicación y mucha disciplina.

Juan García, El Apache, tiene como planes futuros participar el año que viene, si la situación lo permite, en el Irish Open, un abierto de artes marciales en Irlanda para seguir sumando títulos a su larga carrera deportiva.

Además, tiene preparada una película biográfica donde actuará junto a varios de sus colegas marciales, producida y grabada en el país, para seguir fomentando esta disciplina, mostrar y dejarle las futuras generaciones parte de la vida y carrera deportiva de un gran atleta venezolano como lo es Juan “El Apache” García.

* Jenethzareth McTurk B es estudiante de la Universidad Monteávila

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