Músicos venezolanos en cuarentena: la reinvención

Aitor López.-

Desde el 2012 la movida musical venezolana se encontraba apagada, según Erick Díaz, quien es un músico de sesión multiinstrumentista y productor, pero no fue hasta el Cúsica Fest celebrado en diciembre de 2019, que se vio el potencial de distintas bandas y el movimiento recobró vida; sin embargo, el Covid-19 llegó a apagar la fiesta.

Díaz vive gracias a la música y desde el Cúsica Fest sintió que Venezuela volvió a los tiempos de Viniloversus, La Vida Bohème, Los Mesoneros y Rawayana, quienes eran las bandas reinantes dentro del país en el 2013, antes de la llegada de Nicolás Maduro al poder.

“La movida musical estaba muerta, pues no había toques importantes en ningún lado ni grandes eventos. No existían productores que pudieran costear los gastos del sonido o tarima, pero ahora que la gente tiene dólares en mano, se pudieron hacer festivales como el Cusica Fest que fue una completa locura”, declaró Díaz.

El músico se encuentra decepcionado porque gracias al esparcimiento del virus en la región y a la cuarentena se cancelaron pautas importantes como el Sunset Roll Festival que tenía lugar en Puerto La Cruz, otros pequeños festivales en Caracas e incluso un concierto importante en Colombia.

Actualmente, Díaz es colaborador y parte de proyectos como Piso 8, Motherflowers, Bridges, Irepelusa, Veztalone, Frank Lucas, Andrea Lovera, Willie DeVille y formó parte de la banda Gran Radio Riviera en su apogeo. Él sigue produciendo temas y haciendo música, pero le afecta el no poder presentarse en vivo.

“Si te presentas en vivo, te pueden tomar unas fotos para mover tus redes sociales, puedes ser visto por nuevas personas que no te conocen y de allí podrían salir nuevas oportunidades como abrir un showcase o cosas por el estilo y además te pagan por divertir a un público”, asegura el multiinstrumentista.

Ahora solo puede producir dinero a través de distintas redes de trabajo, como Fiverr y Patreon, además de los arreglos o composiciones que le mandan a hacer sus diferentes equipos de trabajo, pero él insiste en que no es la misma sensación de tocar en algún lugar para otras personas.

Rudy Alisetti, quien es un músico de sesión que se desempeña en la batería, percibe la reactivación de la movida a que las personas quieren hacer cosas distintas y que la generación de ahora quiere escuchar nueva música, además de los nuevos artistas que han salido al ruedo.

Alisetti es el baterista de varias bandas y cantantes, entre ellos Anakena, Los Hermanos Naturales, El Otro Polo, Andrés Mata, Rafael Rico, Andrea Lovera y es participante de una banda nueva que surge de la separación de Seasons y al ser músico de sesión, se ve perjudicado en gran medida por la cuarentena.

Ninguna sala de ensayo está abierta y mucho menos hay un local en el que se pueda tocar, esto me afecta directamente debido a que yo vivo de la música y si no me presento junto con los artistas, pues no tengo manera de generar ingresos”, afirmó el percusionista.

Alisetti en este momento está tratando de ofrecer clases particulares a las personas que quieran aprender sobre batería en tiempos de cuarentena, es su forma de reinventarse ante estos momentos de crisis. También busca subir contenido a sus redes para llamar la atención y ganar seguidores.

El músico también habló sobre las nuevas formas de las bandas para reinventarse en cuarentena, entre ellas los live sessions desde sus casas transmitidos a través de Instagram TV y que, aunque él no sea un artista que se beneficie de ello, lo ve como un elemento demasiado importante para entretener al público.

Antonio Romero es otro músico que está tratando de sobrevivir en momentos de cuarentena y cree que la movida musical se ha reactivado gracias a la solidaridad de los músicos que se encuentran hoy en día en escena y al trabajo incansable de las nuevas productoras que buscan entretener a la población.

La movida venezolana murió en el momento que las grandes bandas se fueron y los músicos que quedaron trataron de hacer de esto una competencia, además de la fuerte crisis económica en la que ya uno no podía adquirir los equipos que necesitaba para hacer música”, afirmó el bajista de 25 años.

Romero actualmente es el bajista de la banda Anakena, pero sus ingresos los consigue a través de la plataforma Fiverr, donde le hace los arreglos de bajo a las distintas personas que requieran su servicio y es, además, uno de los mejores rankeados de la red.

El arreglista está haciéndose un espacio entre los mejores bajistas independientes del mundo, lo demuestra así en los varios concursos que organizan los mejores practicantes de este instrumento en el medio y en esta cuarentena logró ganar un bajo de 1000$ en una de estas actividades.

“La verdad es que si no me presento con Anakena no tengo la oportunidad de generar ingresos presentándome en vivo, por eso siempre me he movido con redes como Fiverr y es desde acá donde genero mis ingresos usualmente”, explica Romero.

Cada uno de estos músicos comparten la preocupación que en la actualidad no pueden generar ingresos con sus respectivas bandas, ni entretener al público venezolano que se ha mostrado fiel en los últimos meses; sin embargo, procuran reinventarse para seguir adelante, entreteniendo.

*Aitor López es estudiante de la Universidad Monteávila

Deja un comentario