La catedral del tenis invita a escribir leyenda sobre césped

Simy Rodríguez Levy.-

El All England Club es el escenario del segundo Grand Slam del año. Foto: photopin (license)

El año pasado el escocés Andy Murray venía de una temporada extraordinaria, en la que conquistó su segundo Wimbledon. Milos Raonic había acabado con una tradición, había derrotado a su majestad Roger Federer en semifinales en un partido a muerte a cinco sets, cosa que jamás había pasado en el templo del tenis.

Un año después las cosas no pintan como eran: el canadiense está golpeado esta temporada por varias derrotas, las cuales no le han permitido conquistar títulos este 2017 y se ve poco esperanzado en lo que respecta a la catedral del deporte blanco.

Murray quiere repetir sus éxitos en Wimbledon. Foto: photopin (license)

Murray llega como uno de los favoritos a defender el título, pero su dolencia en la cadera se le ha presentado como un obstáculo en los últimos torneos disputando sobre hierba. donde fue solo a Queens, cayendo contra todo pronóstico con Jordan Thompson, número 86 del ranking.

Mientras tanto, Federer siempre está en la cúspide como gran favorito cuando de césped se trata.

Kerber aparece como la favorita en la rama femenina. Foto: photopin (license)

En la WTA Angelique Kerber parece tener todo el camino ganado en un cuadro donde su mayor y más consistente rival, Serena Williams, está alejada desde hace meses de las canchas por su declarado embarazo, en el cual está enfocada plenamente.

El único obstáculo posible que podría irrumpir el camino a la alemana (quien viene con hambre al no haber conquistado el título en tierra) es la rumana Simona Halep. Por supuesto, no se puede dejar de mencionar a la ucraniana Elina Svitolina,  la danesa Caroline Wozniacki y la checa Karolina Pliskova.

Así las cosas, la alemana será la cabeza de serie número 1, por delante de Halep y Pliskova,

* Simy Rodríguez Levy es estudiante de Comunicación Social de la Universidad Monteávila.

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