La izquierda pierde terreno en Latinoamérica

Carla J. Mendoza.-

Los triunfos de Macri y Kuczynski reflejan giro político en la región. Foto: photopin (license)

Con la llegada de Hugo Chávez al poder en 1999, Venezuela y toda América Latina se sumieron en un extenso proceso de conversión política e ideológica, en virtud de la cual nació el llamado socialismo del siglo XXI. Esta ideología, que se esparció rápidamente por casi todo el territorio latinoamericano y se estableció por muchos años en la mente de las personas, hoy día se ve abrumada por el abandono de sus seguidores.

El concepto socialismo del siglo XXI aparece en la escena mundial en 1996, a través de Heinz Dieterich Steffan, sociólogo y analista político alemán. Sin embargo, el término adquirió difusión mundial desde que fue mencionado en un discurso por el presidente de Venezuela Hugo Chávez, el 30 de enero del 2005, desde el V Foro Social Mundial.

Con el auge de la popularidad de Chávez pocos años después de su elección fueron varios los políticos que, para ganar el aprecio de las masas, imitaron su discurso y las ideas que lo conformaban. De esta manera en 2003 llegó el socialismo del siglo XXI a Brasil con la victoria de Lula Da Silva y a Argentina con la elección de Néstor Kirchner. Bolivia se uniría tres años después con Evo Morales y en 2007 Nicaragua y Ecuador se sumaron a la creciente ola del socialismo, con el triunfo Daniel Ortega y Rafael Correa, respectivamente.

En la década de los 90 Latinoamérica se caracterizaba más por poseer una multiplicidad de ideologías políticas, una mezcla variada de posturas que circulaban libremente dentro de los diversos matices de la izquierda y la derecha, hecho que cambió con la expansión del socialismo, donde lo predominante pasó a ser la izquierda y centroizquierda.

Se conoce como derecha al segmento del espectro político que acepta las diferencias sociales como algo inevitable, natural o normal; frente a la izquierda, que persigue la igualdad de la sociedad. Este espectro político tradicional está definido a lo largo de un eje con el conservadurismo y la teocracia (la derecha) en un extremo, y el socialismo y el comunismo (la izquierda) al otro. Se denominada “centro” al punto medio entre ambas posturas y “centroizquierda” o “centroderecha” a las inclinaciones que pueden tener los que se identifican con el centro.

Independientemente de la ideología que profesaran, una característica compartida por la mayoría de los gobiernos de finales del siglo XX y principios del siglo XXI fue la libertad del comercio y el respeto por la empresa privada. En este sentido, el único gobierno que practicó un acoso real, continuo y asfixiante a la empresa privada fue el venezolano.

14 años después ocurrió otro acontecimiento que nuevamente cambió el orden de las cosas: el 5 de marzo del 2013 se dio a conocer la noticia del deceso de Chávez. La popularidad del  fallecido presidente permitió que Nicolás Maduro fuese elegido como como sucesor.

Maduro sostiene con pinzas los vestigios que quedan del legado de Hugo Chávez, mientras el país se sumerge en una de las crisis sociales y económicas más grandes de su historia.

Chávez, Morales, Lula y Correa llevaron a la izquierda al poder. Foto: photopin (license)

La ausencia del principal líder socialista, la fuerte crisis económica, el descontento compartido por las diversas poblaciones y la revelación de enormes escándalos de corrupción, consiguieron que se tensaran los hilos que sostenían al régimen.

En Brasil, el Partido de los Trabajadores, actualmente presidido por Rui Falcão, liderado además por Dilma Rousseff y Lula Da Silva, se vio salpicado de corrupción por las acusaciones que llevaron a Rousseff a salir del poder.  Por decisión del Senado Federal, tras la destitución de la mandataria, el 31 de agosto de 2016 tomó la presidencia definitiva Michel Temer, quien encabeza el Partido del Movimiento Democrático Brasileño.

En Argentina, luego de 13 años el kirchnerismo llegó a su fin con la elección de Mauricio Macri, líder del Partido Propuesta Republicana, identificado con el conservadurismo, liberalismo económico y la centroderecha.

Pedro Pablo Kuczynski, líder del partido democrático liberal centroderechista Peruanos por el Kambio, fue elegido presidente de la República de Perú el pasado año 2016. Su predecesor, Ollanta Humala, era el líder del Partido Nacionalista Peruano, identificado con el nacionalismo y la centroizquierda.

En Ecuador, luego de 10 años llegó a su final el mandato de Rafael Correa. En la segunda vuelta, celebrada el domingo 2 de abril la autoridad electoral ha declarado vencedor al candidato oficialista Lenín Moreno sobre el opositor Guillermo Lasso. La exigua diferencia entre los candidatos (200 mil votos) permite presagiar momentos de tensión en ese país.

¿Realmente estamos girando hacia la derecha?

Esta es la pregunta que todos se formulan. Los hechos parecen indicar que sí. Sin embargo, es importante aclarar que si bien los últimos gobiernos que se han establecido no se identifican plenamente con la izquierda, tampoco lo hacen con la derecha. Las ideologías que manejan son centroderechistas o centristas, con uno que otro vestigio centroizquierdista.

“No hay derecha en Latinoamérica, no realmente. Lo que hay son algunas personas que se han dado cuenta del fracaso de las ideas de izquierda. Al latinoamericano esencialmente no le gusta la derecha y lo que implica, estamos acostumbrados a que nos den todo, tenemos un serio desapego por el trabajo. Vivimos en una profunda ignorancia”, comentó el historiador Diego Pérez.

Es posible que ciertamente sí esté teniendo lugar un fenómeno de cambio, un pequeño giro en el pensamiento y el actuar latinoamericano. Sin embargo, para llegar a la derecha aún hay mucho camino por recorrer.

* Carla J. Mendoza es estudiante de Comunicación Social de la Universidad Monteávila.

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