Asamblea Nacional fue escenario de conflicto

Angie Hernández.-

Por primera vez en 17 años la oposición domina la Asamblea Nacional. Foto: Cortesía AN

El pasado 6 de diciembre el Consejo Nacional Electoral anunció el triunfo de la Mesa de la Unidad Democrática en las elecciones parlamentarias. La coalición opositora alcanzó 112 diputados, mientras que el  oficialismo, liderado por el Psuv, obtuvo 51 escaños. Estos comicios dieron a la oposición el dominio del parlamento, el cual empezó a ejercer a partir del 5 de enero del 2016.

“La mayoría de los venezolanos optaron por votar a favor de la MUD debido a que están decepcionados de las políticas de este gobierno”, comentó la diputada opositora Dennis Fernández, pero el parlamentario oficialista Earle Herrera aseguró que “una situación de guerra económica provocó descontento en la gente”.

Durante su primer año con mayoría opositora la Asamblea Nacional intentó llevar adelante una agenda legislativa que incluía normas como el reconocimiento de la propiedad sobre las viviendas otorgadas en el marco de la misión vivienda; el otorgamiento de un bono de alimentación para los pensionados; y una ley de amnistía. Sin embargo, muchas de estas propuestas no pudieron materializarse debido a que el Tribunal Supremo de Justicia declaró que el Parlamento se encuentra en desacato al no desincorporar a tres diputados electos en Amazonas.

“El gobierno ha echado para atrás todo lo que la Asamblea ha propuesto en beneficio de la comunidad venezolana. La ayuda humanitaria que no se ha aprobado, la titularidad de vivienda y la ley intercultural para las poblaciones  indígenas, leyes que anularon porque no quieren progreso”, expresó la diputada opositora Gladys Guaipo.

Una de las normas que intentó aprobar la mayoría opositora fue la Ley de Amnistía y Reconciliación Nacional, a través de la cual se proponía liberar a los presos políticos. Este proyecto fue rechazado por el oficialismo ya que, según señaló Herrera, “protege delitos como el narcotráfico y la corrupción”.

El Parlamento tiene el poder de nombrar a los rectores del CNE. En el 2016 vencía el período de Socorro Hernández y Tania D’Amelio pero la mayoría opositora no pudo hacer valer su posición y, una vez más, invocando el desacato a la orden judicial, el TSJ efectuó el nombramiento en el que ratificó a ambas funcionarias.

“La designación de las autoridades del Consejo Nacional  Electoral se debía realizar antes del 4 de diciembre del año 2016. Sin embargo, no se llevó a cabo. El 15 de diciembre varios de ellos (diputados opositores) no acudieron y eso provocó un enfrentamiento entre Un Nuevo Tiempo y Voluntad Popular. Suspendieron la designación de rectores por falta de quorum. Esto es una irresponsabilidad de parte de ellos”, aseveró Herrera.

Los argumentos esgrimidos por el oficialismo son rechazados por la oposición. “Al gobierno no le conviene las propuestas de la Asamblea y que en el país no hay separación de poderes”, señaló Fernández.

“La Asamblea contó con el respaldo de los venezolanos, trabajando apegados a la ley y trabajando por los ciudadanos, sin importar que se les haya quitado el apoyo financiero. Los diputados opositores siguieron trabajando durante todo el año en pro de Venezuela”, anotó Guaipo.

Rmos Alluo asumió presidencia durante primer año de mayoría opositora. Foto: Cortesía AN

El primer año con una mayoría opositora en la Asamblea Nacional culminó en un escenario de conflictos políticos.

El principal problema fue originado por la sentencia emitida por el TSJ, que declaró la invalidez al acto de juramentación e incorporación a la Asamblea Nacional de Julio Ygarza, Nirma Guarulla y Romel Guzaman, por las supuestas irregularidades cometidas en los comicios parlamentarios realizados en Amazonas.

El pasado 23 de octubre la Asamblea Nacional volvió a ser escenario de enfrentamientos cuando un grupo afecto al gobierno entró  al Parlamento, ocasionando que el presidente  Henry Ramos Allup suspendiera la sesión.

Acorde con la versión opositora, los simpatizantes oficialistas lograron burlar la seguridad y entrar con violencia a la parte baja del hemiciclo. Sin embargo, el diputado Héctor Rodríguez intentó mediar con los oficialistas, logrando que estos se retiraran del sitio.

“Allí no hubo nadie agredido, allí no hubo ninguna entrada violenta, solo el pueblo chavista se hizo presente. Se les estaba negando entrar al Parlamento  cuando a gente que no forman parte, no son diputados, si se les había permitido. Esa discriminación no la aceptó el pueblo bolivariano”, dijo Herrera.

Otro de los escenarios conflictivos fue la reacción del entonces diputado, y hoy ministro de Educación Universitaria, Hugbel Roa, quien durante el debate por el júbilo por la designación de Baltazar Porras como cardenal, lanzó un micrófono al parlamentario Marco Bozzo.

“¿Qué ejemplo le dará a los jóvenes estudiantes, como ministro de educación, si él mismo toma una actitud de grosería y lanza un micrófono, agrediendo sin justificación?”, apuntó Guaipo.

A pesar de la situación que durante el 2016 se registró en el 2016, la mayoría opositora confía en que podrá ejercer sus atribuciones.

“La ciudadanía confía. Así como la oposición ganó las elecciones parlamentarias, se necesita el respaldo del pueblo para que en futuras elecciones volver a ganar y darle un cambio político a Venezuela”, agregó Guaipo.

Sin embargo, desde el oficialismo sostienen que la oposición debe respetar el marco jurídico vigente. “La mayoría de la Asamblea se debe acoplar a los preceptos constitucionales y acatar las decisiones que están establecidas en la Constitución y olvidarse de que su función es derrocar a un gobierno”, apuntó Herrera.

 *Angie Hernández es estudiante de Comunicación Social de la UMA.

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