Una pequeña mancha no borra el gran año de los Leones

Freddery Díaz.-

En 3 y 2

La campaña de los melenudos solo puede ser calificada de exitosa. Tras nueve años de desaciertos regresaron a una final de la LVBP, contaron con el campeón bate de la temporada, el colombiano Harold Ramírez, la explosión del novato Jeffrey Báez, la espectacular campaña de Harold Castro, la rápida adaptación y el gran aporte de Juan Graterol, Alejandro Chacín y José Rondón y decentes actuaciones de Wilfredo Tovar, Ramón Cabrera, Luis Díaz, Miguel Socolovich, Alberth Suarez, Gregorio Petit y los importados Félix Pérez, Dylan Unsworth, Craig Stem e Isaías Tejeda.

Pero los fanáticos caraquistas, sedientos de títulos, quedaron secos y con un sinsabor tras la final de la liga, en la que solo ganaron 1 juego y fueron vapuleados por los Cardenales de Lara, que anotaron 26 carreras más en 5 juegos. La fuga de los importados y la posibilidad de perder por forfeit en el segundo juego, a pesar de tener una razón de peso, también dejó a fanáticos y jugadores con una sensación de desidia muy difícil de reponer.

Caracas comenzó con fuerza el primer mes de la campaña, tras ganar 11 de 16 juegos para compartir el primer lugar con Lara, siendo el pitcheo y los batazos oportunos de Castro y Ramírez determinantes en esa buena racha. Pero el mes de noviembre fue una debacle para ellos, donde ganaron apenas 9 juegos y perdieron 16, poniendo en riesgo su clasificación. Teniendo que remar de atrás, los selváticos tuvieron marca de 14-8 en diciembre, avanzando a la postemporada en la tercera posición.

La postemporada para los Leones fue casi un símil de la pasada temporada, enfrentando primero a los Tigres de Aragua, a los cuales vencieron nuevamente 4 juegos por 2 (de hecho, al igual que en 2018, Caracas ganó los juegos 1, 2, 4 y 6; mientras que los aragüeños vencieron en los juegos 3 y 5). En la semifinal se reencontraron con los Caribes de Anzoátegui, que los había eliminado en cinco juegos en la 2017-18. Y, aunque la serie igual terminó 4-1, esta vez fueron los Leones los que ganaron, incluyendo una barrida de tres juegos en Puerto la Cruz, donde Caribes llevaban 10 victorias en fila en postemporada.

La final fue otra historia, ya que la ofensiva de Cardenales llegó como un tren de carga arrasando con cada lanzador capitalino, mientras que los serpentineros larenses silenciaron casi por completo a los bates melenudos. Además, las circunstancias que se presentaron en el país el 23 de enero, día del segundo juego, causaron una polémica ya que jugadores del Caracas no querían jugar, pero los de Cardenales sí. Tras los eventos de ese día, Craig Stem, Logan Darnell, Harold Ramírez, Félix Pérez y Alex Ramírez abandonaron al equipo, dejándolo débil y desguarnecido.

Las últimas dos campañas han visto al Caracas siendo eliminado por el equipo que a la larga finalizó campeón, por lo que van por buen camino los dirigidos por Mike Rojas. Solo falta ver si la gerencia del equipo, que tan duramente criticada ha sido en la última década, puede hacer los correctivos necesarios para fortalecer al line-up, y seguir siendo candidatos a la corona la próxima campaña.

Lo Bueno: alcanzar la final de la LVBP. La gran campaña de Harold Ramírez y Harold Castro.

Lo Malo: la pobre imagen mostrada en la serie decisiva.

Lo Feo: la próxima campaña se cumplirán 10 años del último título. Es la segunda racha más larga sin coronarse.

*Freddery Díaz es estudiante de la Universidad Monteávila

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