Lo que hay que saber para los trabajos del futuro

Nelly Meléndez.-

Tic Tac

En la actualidad la educación se encuentra en una encrucijada porque la prospectiva apunta hacia cambios como sociedad, eso incluye la manera de ejercer los empleos, medio ambiente y manejo de desigualdades a nivel mundial. Los cambios son percibidos por docentes a los que no les satisfacen los resultados y el poco interés que manifiestan los estudiantes por el aprendizaje, pero que se sienten de manos atadas en la dinámica escolar.

¿Qué está pasando a nivel mundial? La inteligencia artificial y la robotización ya está cambiando la vida laboral, por lo que los roles en el trabajo desaparecen o cambian, y aparecen nuevas tareas y responsabilidades sobre las que no sabemos, pero para las que se necesita tener ciertas capacidades y competencias que en la actualidad no se están atendiendo.

Ejemplo de ello es la falta de interés de los estudiantes, y más aún de las mujeres, por carreras relacionadas con Ciencias, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas (STEM), las cuales se consideran fundamentales para la sociedad del futuro.

Los especialistas consideran también que las habilidades de pensamiento computacional son competencias clave para los estudiantes preuniversitarios. Esto no se refiere al uso operativo de computadores o redes sociales, habla más bien de la capacidad de resolver problemas empleando la lógica y la capacidad de trabajar en equipos para lograr un fin común, tomando la iniciativa cuando es necesario, pero también consensuando respuestas y logrando acuerdos.

La vida laboral del futuro requiere saber usar tecnologías inteligentes y lograr que éstas no nos quiten nuestro empleo, usar ecosistemas tecnológicos adaptativos donde actuemos como trabajadores del conocimiento, al mismo tiempo que somos capaces de utilizar tales estructuras para crear ecologías de aprendizaje.

Desde ya se requieren personas que no se queden con los conocimientos transmitidos en las aulas, que sean capaces de combinar y mezclar el aprendizaje formal e informal. También se requiere de docentes que no se limiten a transmitir conocimientos, sino que orienten a los estudiantes a descubrir por sí mismos respuestas para gestionar sus propios aprendizajes.

*Nelly Meléndez es profesora de la Universidad Monteávila

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