Centro de Estudio para la Discapacidad alienta la integración en la UMA

Orlando Abreu.-

Todos los miembros de la UMA forman parte de una cpmunidad. Foto: Cortesía CEDISC

Desde el año 2008 el Centro de Estudio para la Discapacidad (CEDISC) ofrece sus servicios de docencia, inclusión educativa, extensión e investigación en el área de discapacidad, labor que convierte a la Universidad Monteávila (UMA) en la primera casa de estudios en desarrollar un área académica que se concentre en la investigación en este campo.

La idea de contar con un centro especializado en temas de discapacidad fue concebida bajo la iniciativa de las autoridades de la UMA, que contaron con la asesoría de Manuel Aramayo, cuyos más de 30 años de experiencia ayudaron a la reformulación y posterior reali zación del proyecto.

En sus inicios se concentró en los tres programas a los cuales se debía sus funciones: docencia, dedicado a la formación de personas en temas de discapacidad; extensión, enfocado en actividades como la semana de la discapacidad en los primeros días del mes de diciembre; e investigación, con actividades en cada uno de ellos.

“Muchas de esas actividades en primera instancia estaban enfocadas en fortalecer la formación de las personas de la universidad, así como la sensibilización o niveles de conciencia de las personas con discapacidad, siempre a nivel interno. Progresivamente, yo diría que en poco tiempo, se empezaron a realizar actividades de extensión hacia afuera de la universidad”, resaltó la directora del CEDISC, Silvia Silva.

Tiempo después se le uniría a estas tres vertientes el Programa de Inclusión Educativa, que consiste en prestar apoyo a los estudiantes con discapacidad de la UMA. Esta unidad está equipada con computadoras programadas con lectores de pantalla, impresora Braille, entre otros equipos que el estudiante puede hacer uso dependiendo de su condición.

Este programa también ofrece apoyo y asesoría a profesores de la universidad cuando dentro de su clase se encuentra un alumno con algún tipo de discapacidad, así como también puede hacer uso de un estudiante de apoyo que lo acompañará y le prestará su ayuda durante todo el año académico

“Uno de los objetivos que queremos lograr es fomentar la autonomía del estudiante con discapacidad. No pretendemos que el estudiante siempre dependa del centro de estudio para solucionar o resolver las situaciones que se le presenten, sino que también sea proactivo en la búsqueda de soluciones como lo haría cualquier otro estudiante”, afirmó Silva.

En la actualidad el CEDISC tiene en curso su primer diplomado totalmente online, enfocado a la atención y prevención a la tartamudez; así como también el diplomado de trastornos del desarrollo infantil y juvenil, el de herramientas del coaching para la discapacidad y el de trastornos del espectro autista, que el pasado mes de octubre inició su 11 cohorte.

En los próximos meses el centro piensa iniciar su primer diplomado en inclusión educativa, dirigido a docentes de cualquier área.

* Orlando Abreu es estudiante de Comunicación Social de la Universidad Monteávila.

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