Marthica, una varguense al servicio de los demás

Carlos Díaz.-

Naiguatá

Para ninguno es un secreto que Venezuela atraviesa una difícil situación en todos los sectores de la sociedad, en el que diariamente surgen problemas debido a la crisis que afecta a los venezolanos en general. Martha Merentes es una mujer de 49 años de edad, nativa de la parroquia Naiguatá, estado Vargas.

Marthica, como algunas personas la llaman cariñosamente, es enfermera de profesión, graduada en el año 2.000, desempeñándose en esa área desde entonces.

Esta varguense labora como enfermera en el hospital de Naiguatá desde hace 18 años y por su buen desempeño fue nombrada directora encargada del Hospital de Emergencias, donde día a día lleva a cabo un excelente trabajo como jefa de personal.

Para ella no existen límites, ya que -aún  en medio de la crisis que atraviesa el sector salud- no ha bajado la frente y sigue firme llevando las funciones del hospital hacia adelante.

Marthica desarrolló un plan de trabajo y se esmera en conseguir los recursos necesarios para recibir a los pacientes que acuden al centro de salud, las emergencias que se presentan y a los turistas que van a la playa los fines de semana; Así como también, los alimentos para los médicos y personal de cada guardia. Esta servidora logró que locales, supermercados y negocios en general se unieran para aportar su grano de arena a la causa del hospital.

A su vez, Martha es voluntaria de Caritas de Venezuela en la sede de su parroquia, prestando su colaboración cómo profesional para llevar a cabo jornadas médicas que benefician a los niños con los que trabaja esta ONG. Además, logró impulsar junto a jóvenes y vecinos de la parroquia una fundación que lleva por nombre “Amigos del Hospital de Naiguatá”,  con miras a contribuir con la recuperación de espacios deteriorados en la institución, así como también promover jornadas médicas y actividades para su comunidad.

Logró impulsar la fundación “Amigos del Hospital de Naiguatá”,  con miras a contribuir con la recuperación de los espacios deteriorados de la institución

A pesar de todas las malas circunstancias que se vive, Martha al levantarse por la mañana recuerda esta frase que nunca ha abandonado: “El secreto está en las ganas y el desempeño que le pongas a cada acto que hagas”, motivándola a seguir y a no decaer en medio de las dificultades.

Lucí Iriarte colega y compañera de trabajo afirma: “Martha es un ser de luz, verdaderamente ella se dedica a buscar mejoras en todos los sentidos para su personal, se preocupa por ellos y hace que el lugar de trabajo sea agradable. En lo personal estoy sumamente agradecida con las gestiones que ha realizado la directora para conseguir buenos implementos de bioseguridad y poder laborar en la institución en estos tiempos de pandemia”.

Es por eso, y mucho más, que es vista como una líder no solo en su comunidad, si no en toda su parroquia. Con mucho cariño realiza un espléndido trabajo y hace lo que más le gusta, que es ayudar al que lo necesita.

Carlos Díaz es participante del Taller Tecnología 2.0 de ReconciliACCIÓN

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *