La música apuesta a ser independiente

Los servicios de streaming son la nueva forma de generar ingresos de los artistas

A López/ M Mosqueda.-

En décadas anteriores la industria musical fue vista como un negocio más que una forma de expresión para los nuevos artistas, las grandes compañías discográficas se quedaban con los derechos de las canciones que sus contratados interpretaban y se lucraban quedándose con la mayoría del dinero que  generaban por distribuir el contenido. Las reglas del juego ahora han cambiado.

Plataformas digitales como Deezer, Spotify, Apple y Youtube son las que ahora se utilizan comúnmente para subir el contenido de los artistas y, ahora, ya no son tan necesarias las grandes disqueras para poder distribuir de forma masiva las canciones y los álbumes como hace años atrás.

La primera banda en colgar su contenido en internet rompiendo con el status quo de la industria musical fue Radiohead en 2007 con su álbum In Rainbows, desde este momento se marca un antes y un después para todos los artistas que querían dejar de ser explotados por las grandes disqueras.

Este disco de Radiohead con un precio libre para los compradores, generó más ingresos que la venta de todos sus discos juntos, lo cual significó un desafío para los sellos discográficos ya que esto demostró que el futuro de la música se encontraba en la distribución por internet.

La primera banda en colgar su contenido en internet fue Radiohead en 2007 con su álbum In Rainbows

Aunado a esto, en 2007 Willard Ahdritz empieza a idear un sistema para impulsar a músicos y llamó a su empresa Kobalt, con el fin de poder contabilizar las veces que la música de los artistas fuese reproducida y que ellos pudieran cobrar cada centavo de dólar que les pertenecía. Actualmente representan a más de 8000 artistas y entre los más importantes se encuentra la banda Snow Patrol.

Con el paso del tiempo, Kobalt se vio obligada a expandirse y desde el 2012 empezaron a grabar músicos y a distribuir el contenido como cualquier sello discográfico, desafiando a toda la industria musical cobrando tan solo una pequeña parte del contenido que los artistas generaban y que ellos pudieran seguir teniendo los derechos de sus canciones.

Latinoamérica cambia

El mercado latinoamericano no podía quedarse atrás, es por eso que en 2014 surge Rimas Entertainment de la mano del boricua Noah Assad y el venezolano José Carabaño como una empresa de networking en Youtube, que buscaba monetizar el contenido de nuevos artistas a través de dicha plataforma.

Actualmente, Rimas Entertainment representa a artistas de talla mundial como Bad Bunny, quien es su mayor artista en las redes y Jowell & Randy, también a personajes como Big Soto, Neutro Shorty, Corina Smith, Eladio Cardón, Cazzu, Lyanno, Kendo, Mora, entre otros.

José Carabaño explica que la mayor diferencia entre Rimas y los grandes sellos como Universal, Warner y Sony es la flexibilidad. Mientras los majors no son capaces de ceder en ciertas condiciones y el talento siempre debe hacer lo que ellos quieren, Rimas trata de adaptarse a lo que el artista necesite y quiera para poder trabajar con ellos.

Bad Bunny se encuentra como el séptimo artista más escuchado en todas las plataformas digitales

“Nunca nos hemos sentido amenazados por los grandes sellos porque nosotros nacimos con la era digital y nos convertimos en disquera porque surgió la necesidad, porque trabajamos el desarrollo de Ozuna y cuando él crece nos vimos obligados a crecer en diferentes ramas, nos expandimos a booking, a distribución digital, a publishing, todo lo que hace un sello”, declaró José Carabaño.

Carabaño también aclara que la filosofía de Rimas es que el artista tiene la visión, que son ellos los que se adaptan a lo que el intérprete o músico quieran y que ellos utilizan sus recursos para lograr que el sueño del artista se cumpla, porque si el artista gana, todos ganan.

Si bien es cierto que Rimas se especializa en el género urbano para la distribución de contenido, actualmente se encuentran trabajando de la mano de Tommy Torres quien es un cantautor puertorriqueño, que le ha escrito canciones a personas de la talla de Ricky Martin para poder expandirse a otros géneros.

Bunny, líder indiscutible

Bad Bunny surge con la disquera Hear this music de la mano de los productores “Mambo Kingz”, esta compañía discográfica trabaja con Sony y Bad Bunny decide renunciar al sello por diferencias irreconciliables con los productores luego del lanzamiento de su álbum x100pre en 2018.

Luego de esto, Bad Bunny se alía con Rimas Entertainment para que ellos distribuyan su música y desde ese momento, se ha visto a Bad Bunny como el artista más escuchado en Spotify luego de Drake con 12,672,401 de oyentes semanales. Además, posee el record del álbum más escuchado en España vía streaming con x100pre.

En 2020 lanzan su álbum YHLQMDLG y se convierte en el disco no. 1 más escuchado en 12 países, como Bolivia, Chile, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá, Paraguay y Perú, todo esto con tan solo la ayuda de Rimas y querer expresarse por sí mismo.

Actualmente, Bad Bunny se encuentra como el séptimo artista más escuchado en todas las plataformas digitales, haciéndolo el artista independiente más consumido en la era digital, lo cual supone para él y para Rimas una victoria y una lección para la industria de la música.

Nunca nos hemos sentido amenazados por los grandes sellos porque nosotros nacimos con la era digital

Las plataformas digitales han cambiado la forma en la que se consume la música, ya no se trata de que un sello discográfico te haga un casette, un vinyl o un CD, ahora las nuevas tecnologías obligan a las viejas disqueras a competir contra las nuevas empresas como Kobalt o como Rimas, que también pueden distribuir música.

Muchos artistas no se encuentran satisfechos con los contratos que ofrecen las majors, bien lo demuestran los casos como el de Radiohead o el de Bad Bunny, es por ello que las grandes disqueras deberían encontrar la forma de hacer feliz al talento y mantener a sus músicos.

Las nuevas empresas como Kobalt o Rimas entendieron que si sus artistas ganan ellos también podrían ganar y si les cobran mucho menos a los músicos que representan podrían llegar a tener cada vez más talento para mostrar y seguir monetizando más contenido, quizás acá quepa la premisa “menos es más”.

*Aitor López y Mariana Mosqueda son estudiantes de la Universidad Monteávila

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