La Universidad Monteávila celebra el Día internacional de la no violencia

Sabrina Machado.-

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La ministro consejera de Alemania, la presidenta de la Academia de la Historia estuvieron presentes. Foto: Cortesía

La Universidad Monteávila abrió sus puertas esta semana, en el marco del Día Internacional de la No Violencia, a 12 organizaciones dedicadas a la promoción y al trabajo por la convivencia, la paz y la democracia y, en compañía de representantes de la embajada alemana en Venezuela, recordaron la importancia del desarrollo ciudadano y el trabajo por el bien común, en el marco del proyecto ReconciliACCIÓN.

La actividad se realizó en el auditorio de esta casa de estudio, donde se proyectó la película Sophie Scholl, los últimos días, en la que se plasma la historia de tres jóvenes universitarios, de Munich, integrantes del grupo de resistencia la Rosa Blanca, quienes trabajaron de manera pacífica contra las intenciones belicistas del tercer Reich, sin importar las consecuencias que pagaron por ello.

Importantes figuras se dieron cita en la UMA, como la ministra consejero de Alemania en Venezuela, Daniela Vogl; la directora de la Academia Nacional de la Historia, Inés Quintero, y el rector de la universidad, Francisco Febres-Cordero.

Asimismo, los representantes de las organizaciones civiles Oportunidad, Mujer y Ciudadanía, Paz Activa, Mahatma Gandhi Venezuela, Asociación Vida y Luz, Espacio Ana Frank, Cepaz, Centro Gumilla, entre otras, se hicieron presentes en la institución académica.

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La Universidad Monteávila celebró el Día internacional de la no violencia. Foto: Cortesía

En el marco del Día internacional de la no violencia y del Día de Ghandi, el rector Febres-Cordero recalcó la importancia de la memoria como hacedora de identidad. “La identidad de conocer quiénes somos, cómo queremos ser recordamos como país, cómo queremos ser conocidos como país, quiénes somos como personas y cómo seremos recordados como sujetos de la historia. Para eso hace falta conocer nuestro pasado, las cosas que nos antecedieron”.

Al retrotraer el contexto en el que se desarrolló esta película autobiográfica, Febres-Cordero fue enfático al señalar que el principal reto que tiene en frente Venezuela no es el económico, porque cuenta con una “capacidad instalada y humana”, sino el institucional, debido a que en el país “se han perdido las instituciones, el gran reto es la reconstrucción institucional”, acotó.

“Será un trabajo muy arduo, donde la sociedad civil tendrá el reto de buscar el orden institucional y desde el orden institucional la recuperación material del país”, afirmó el rector de la Monteávila, quien alabó el trabajo de las organizaciones civiles que, sin importar las condiciones o las dificultades que deben enfrentar, aportan su granito de arena.

Una de las personas presentes en el auditorio, que se sintió especialmente conmovida con la actividad, fue la ministro consejera Vogl, quien reconoció que, en su momento, la película le “llegó al corazón”. Destacó que esta misma semana Alemania celebra un año más de la unificación alemana y, a pesar del camino recorrido, su país sigue trabajando por la unidad, por la paz.

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El evento contó con una buena asistencia. Foto: Cortesía

Unidad, que afirmó, depende del trabajo ciudadano, del trabajo de los partidos políticos, y de la propia culpa de reconocer los errores del pasado, de los horrores cometidos para marcar distancia con esos escenarios ya superados.

“La unidad se logró producto de épocas muy negras, de muchas culpas. Es un gran regalo, que no es algo estático, se tiene que alimentar cada día con la voluntad de los ciudadanos y con trabajo. Muchas veces se ha hablado del milagro económico de Alemania pero, para mí, el verdadero milagro fue la reconstrucción moral y ciudadana de mi país”, aseguró la representante europea.

Inés Quintero, historiadora, aprovechó la oportunidad para destacar que la historia es el contrapeso de la memoria, a pesar de las intenciones propagandísticas de los grupos totalitarios. “La historia pervive y la memoria queda en el recuerdo”, afirmó la presidente de la Academia Nacional, quien reconoció que la historia tiene sus propios mecanismos para vivir a pesar de los intentos por borrarla y, un ejemplo de ello, es precisamente la película Sophie Scholl, que fue hecha con registros históricos.

Luis Martínez, director del Centro de Estudios de Participación Ciudadana de la Universidad Monteávila y moderador de la actividad, agradeció la presencia de las distintas organizaciones que continúan apostando por la paz y resaltó la importancia del trabajo ciudadano en la recuperación de la tolerancia y la convivencia en Venezuela.

*Sabrina Machado es coordinadora de Pluma

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