El 5 de julio es una fecha civil, no militar

Carlos García Soto.-

Derecho y revés

Tradicionalmente, cada año se celebra un gran desfile militar para conmemorar el 5 de julio de 1811. De hecho, los ascensos militares se realizan habitualmente en esa fecha.

Y, sin embargo, el 5 de julio de 1811 no se celebró ninguna hazaña militar. Por el contrario, se trató de un acto esencialmente civil, que no tuvo ninguna implicación militar.

El 5 de julio de 1811 se declaró la independencia de Venezuela de la Monarquía de España. Esa independencia fue declarada en el Congreso General de Venezuela, que fue el primer Parlamento civil que se instaló en Venezuela (no existen Parlamentos militares). Ese mismo Parlamento luego dictó la primera Constitución de Venezuela (y tercera del mundo moderno, luego de la norteamericana y francesa) en 1811.

El Acta de Independencia es un alegato de las razones políticas por las cuales la élite de los venezolanos consideraba que luego de la invasión napoleónica a España, no estaba justificada la continuación, la sujeción del gobierno de esta “tierra de gracia” a la Corona de España. Ni Simón Bolívar ni José Antonio Páez, militares, firman el Acta de Independencia.

Por ello, a pesar de lo que pareciera evidente en un país de larga tradición de gobiernos militares, el acto fundacional de esta República fue esencialmente civil, no militar.

Por ejemplo, en este párrafo fundamental del Acta de Independencia no hay ninguna referencia a “guerras asimétricas”:

“En atención a todas estas sólidas, públicas e incontestables razones de política, que tanto persuaden la necesidad de recobrar la dignidad natural, que el orden de los sucesos nos ha restituido, en uso de los imprescriptibles derechos que tienen los pueblos para destruir todo pacto, convenio o asociación que no llena los fines para que fueron instituidos los gobiernos, creemos que no podemos ni debemos conservar los lazos que nos ligaban al gobierno de España, y que, como todos los pueblos del mundo, estamos libres y autorizados para no depender de otra autoridad que la nuestra, y tomar entre las potencias de la tierra, el puesto igual que el Ser Supremo y la naturaleza nos asignan y a que nos llama la sucesión de los acontecimientos humanos y nuestro propio bien y utilidad”.

Allí sólo se encuentran argumentos de carácter civiles, que reflejan las mejores ideas sobre el gobierno civil de la modernidad.

La declaración formal de la independencia de Venezuela de la Corona de España se realizará entonces en un salón, no en un campo de batalla.

La declaración de independencia será entonces particularmente diáfana en el último párrafo del Acta:

“Nosotros, pues, a nombre y con la voluntad y autoridad que tenemos del virtuoso pueblo de Venezuela, declaramos solemnemente al mundo que sus Provincias Unidas son, y deben ser desde hoy, de hecho y de derecho, Estados libres, soberanos e independientes y que están absueltos de toda sumisión y dependencia de la Corona de España o de los que se dicen o dijeren sus apoderados o representantes, y que como tal Estado libre e independiente tiene un pleno poder para darse la forma de gobierno que sea conforme a la voluntad general de sus pueblos, declarar la guerra, hacer la paz, formar alianzas, arreglar tratados de comercio, límite y navegación, hacer y ejecutar todos los demás actos que hacen y ejecutan las naciones libres e independientes”.

Es verdad que el proceso de independencia, que en su origen es civil, luego se consolidó mediante un proceso de carácter militar, pero ello es un asunto diferente al 5 de julio.

Es por ello que una celebración militar del 5 de julio, como se ha hecho tradición en el país, en realidad es un anacronismo histórico. La celebración principal del 5 de julio debe ser en la Asamblea Nacional, heredera del Congreso General de Venezuela, en el cual se declaró la independencia y se suscribió el Acta de Independencia, y no debería ser un desfile militar.

La República de Venezuela no nació militar: nació a partir de ideas civiles defendidas en la Capilla del Seminario de Santa Rosa de Lima, por civiles.

This article has 1 Comment

  1. si bien es un buen articulo parece estar muy parcializado, ya que en la mayoría de los países una fecha patria de igual índole se celebra de igual manera con sus diferencias, no obstante estoy de acuerdo que no debería ser el centro de la celebración pero debemos recordar que esta fecha patria no se hubiera alcanzado sin el derramamiento de sangre de muchos patriotas y ajenos que participaron por nuestra libertad. Por lo demás gran post.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *