Innovación y postgrado hoy en Venezuela

Nelly Meléndez.-

Tic Tac

Hablar de innovación y postgrado pareciera redundar, porque la universidad es ontológicamente una institución para la creación de conocimientos y la educación especializada del postgrado, un fino tamiz para depurar el saber producido.

No obstante, hablar de innovación en Venezuela en este momento es soñar el sueño posible de la construcción de potencialidades, pensar en la importancia del cambio planificado y continuo que nos lleve hacia una visión que condensa la Venezuela posible. Es mejorar lo que tenemos hoy, darle nuevas funcionalidades, llenar vacíos en aspectos de necesidades sentidas, pero no abordadas.

Al mismo tiempo, innovar hoy es reconocer que la fortaleza es necesaria para proponer y ejecutar cambios disruptivos que nos alejan de nuestra zona de confort y nos llevan a los confines de la imaginación humana. Es aceptar que somos diferentes, que no deseamos parecernos a otros, pero estar dispuestos a aprender de los demás.

Por esa razón, el postgrado de la UMA eligió para la lección inaugural del 2019-2020 como tema la Innovación, porque deseamos que este constructo se haga presente en todo este año de trabajo y permee las actividades docentes, de investigación y extensión que lleva a cabo el Comité de Postgrado (CEP) de la Universidad Monteávila, pero que se presente como reflexión y acción, que el amor al conocimiento se extienda al amor por la innovación para que sea una parte fundamental de nuestras vidas y quehacer en la atención psicoeducativa del autismo; en la planificación, desarrollo y gestión de proyectos; en la comunicación organizacional; el periodismo digital; el derecho procesal constitucional, evaluación educativa y en el trabajo en comunidades.

De la mano del Dr. Gerardo Fernández hablamos sobre innovación en la lección inaugural, porque él la vive día a día y la comparte con sus estudiantes de pregrado y postgrado. Parafraseando a Gilson, lleva una vida intelectual que es intelectual porque es conocimiento y es vida porque es amor. El amor que necesitamos para ir desde la Venezuela de hoy hacia la Venezuela posible.

¿Qué tiene de diferente a lo que venimos haciendo hoy? En primer lugar, es afinar nuestro ojo para percibir los cambios que sutilmente se han dado a nuestro alrededor (local, nacional e internacional). Es afinar nuestro oído al lenguaje que se habla en otras latitudes que están marcando el camino a las transformaciones actuales y futuras. Es ampliar nuestra capacidad de reflexión para identificar aquello en lo cual sí podemos aportar, dónde tenemos capacidad de contribuir y saber con quiénes contamos. Es sentir la sutil voz de la intuición que nos avizora peligros que no logramos ver ahora. Es llenarnos de amor para servir con desinterés y tener fe en esas cosas evidentes, pero que no podemos ver ahora.

El tema elegido para la lección inaugural no es redundante, es parte del ADN de la Universidad Monteávila, que como una joven de 20 años está llena de ilusiones, comprende el mundo actual, tiene mucho que dar y nos invita a acompañarla con innovación a ser parte de sus sueños y realidades.

*Nelly Meléndez es profesora de la Universidad Monteávila

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