“Maniapure es la mejor oportunidad para ejercer la medicina en Venezuela”

Ainara Guevara B.-

María Elisa Campos (24) es médico cirujano egresada de la Universidad Central de Venezuela. Actualmente es médico rural en el Centro La Milagrosa, en Maniapure, estado Bolívar. Este es una comunidad al noroeste del estado Bolívar, entre Caicara del Orinoco y Puerto Ayacucho y en sus alrededores conviven distintas comunidades criollas e indígenas de la etnia E’ñepa (Panare).

Para Campos no hay mejor lugar para ejercer la medicina y apoyar al próximo con el apoyo de la Fundación Proyecto Maniapure y Las Damas Salesianas. Así continúa la serie Hacedores de país.

.- ¿Cómo fue su etapa estudiantil?

Fue agridulce. La Universidad Central de Venezuela es sin duda la casa que vence las sombras, es un espacio sumamente inclusivo y plural. Es un vivo ejemplo de resiliencia. Ser estudiante de la UCV no es fácil, como todo, tiene grandes fallas. El sistema, la infraestuctura, la inseguridad, la fuga de talentos y la pobre remuneración que reciben los profesionales que por amor a la academia y al país aún enseñan, entre otras cosas, hicieron que fuera un reto más difícil de lo usual graduarse de médico cirujano, sin dejar de ser una etapa muy bonita.

.- ¿Por qué Maniapure?

Maniapure es nuestra mejor oportunidad de ejercer la medicina en Venezuela. No sólo se trata de cumplir un artículo de la ley del ejercicio de la medicina, se trata de que Maniapure es el mejor lugar donde se puede consolidar lo que aprendí mientras ayudo a un montón de gente que necesita atención. Hay muchísima necesidad en esta zona, siendo un lugar donde no se cuenta ni siquiera con cableado eléctrico.

El Centro La Milagrosa es la única opción de encontrar atención médica y medicamentos en esta área. Es una población donde la incidencia de enfermedades reemergentes como la malaria amerita un llamado de atención para todos nosotros. Sé que es una experiencia que me cambiará la vida.

.- ¿Cómo se compara su experiencia en Maniapure respecto a otras?

Como médico cirujano mi única experiencia ha sido Maniapure. Es distintísimo a ser estudiante, donde eres la mayoría de las veces solo un espectador. Sin embargo la diferencia radica en gran parte gracias al apoyo de la Fundación Proyecto Maniapure y la Asociación de Damas Salesianas, quienes son un batallón de gente trabajando día a día para mantener el Centro La Milagrosa en pie, que más allá de ser un ambulatorio es un espacio de crecimiento para la comunidad.

.- ¿Cómo se atienden a los pacientes dado que no se cuenta con cableado eléctrico?

En el caso del ambulatorio La Milagrosa se tiene una planta eléctrica que funciona a base de gasoil, y que por temas de combustible, cambio de aceite y mantenimiento, se enciende desde las 7:00 am hasta las 9:30 pm. Cuando hay escasez de combustible, se apaga para que descanse desde las 3:30 hasta las 6:00 pm. Si hay alguna emergencia en la noche o durante esas horas en las que está apagada, se prende la planta. Pero hay emergencias que se pueden atender sin luz, como una malaria no muy complicada.

.- ¿Cuáles son las enfermedades más frecuentes que ha tenido que atender en el ambulatorio?

La más grave de las enfermedades es la malaria, aunque no es la más común. Hay varios hipertensos, epilépticos, diabéticos. Mucha gente viene con infecciones de piel y partes blandas, escabiosis y gripe.

.- ¿Tienen los instrumentos y los medicamentos necesarios para atenderlos?

Sí, la Fundación Proyecto Maniapure y la Asociación de Damas Salesianas se encargan de canalizar la donación de muchas organizaciones de todo el mundo.

.- Hasta ahora, ¿cuál ha sido la mayor enseñanza que le ha dejado su experiencia en Maniapure?

He aprendido a ser responsable de mis acciones como médico, he aprendido mucho de la sencillez de la gente y de sus vidas, y a tener un respeto profundo por la cultura de los indígenas de nuestro país.

.- ¿Qué es lo más difícil de ejercer la medicina en Venezuela?

Hay muchas cosas difíciles. Quizás lo más difícil es darte cuenta que muchas veces el paciente no se puede atender por falta de recursos económicos, tomando en cuenta que el sistema de salud pública tiene innumerables fallas en materia de exámenes paraclínicos (métodos de imagen, exámenes de laboratorio, entre otros) y disponibilidad de tratamientos, cosas que son necesarias para hacer un diagnóstico certero y curar -o en su defecto aliviar- al paciente.

.- ¿Qué le motiva a seguir trabajando en, por y para el país?

Venezuela es mi hogar. Aquí nací, me eduqué, aquí hice amigos que hoy son hermanos. Aquí hacemos falta, hace  falta gente dispuesta a hacer todo el trabajo que hay que hacer. Y aunque en el futuro mediato no me quedaré a seguir con mi carrera en Venezuela, tengo mil y un razones para volver.

*Ainara Guevara es estudiante de la Universidad Monteávila

*Fotografías: Cortesía

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