“Apostar por la excelencia académica es apostar por el progreso del país”

Mariana Di Yorio.-

La educación es uno de los factores más afectados por la crisis que vive el país, lo que ha llevado a que fundaciones como Dar más que recibir tomen acciones concretas sobre esto, creando diversas actividades para obtener fondos y  así becar a más de 100 jóvenes, ya que “apostar por la excelencia académica es apostar por el progreso del país”, así lo indicó su coordinadora, Elizabeth Paredes.

Paredes aclaró que Dar más que recibir es una institución sin fines de lucros que se adapta a las necesidades del venezolano y procura promover el bienestar y educación de niños y ancianos en situación vulnerable.

El país está lleno de gente maravillosa que necesita de nuestra ayuda para poder afrontar las dificultades por las que está pasando, ver la sonrisa de un niño que antes no tenía la oportunidad de estudiar no tiene precio”, mencionó la coordinadora.

¿Por qué crear una fundación en estos momentos?

Debido a la situación tan crítica que hoy enfrenta el país es necesario que como venezolanos nos apoyemos mutuamente. Es importante apostar por el futuro del país que son los jóvenes, pero sin desamparar a quienes construyeron nuestro presente, nuestros ancianos.

¿Cómo apuestan por el futuro de los jóvenes?

Primero que todo hay que abocarnos a las necesidades que tienen, sabemos que Venezuela sufre una hambruna muy fuerte y  los más afectados son los niños. Por ello nos encargamos primeramente de distribuir alimentos y luego nos encargamos de su educación, que es la base de la sociedad, ya que apostar por la excelencia académica es apostar por el progreso del país.

¿Cómo contribuyen en su educación?

Actualmente tenemos a 200 niños de educación básica becados, a quienes debemos apoyar, por ellos no nos detenemos a esperar por la solidaridad, sino que trabajamos para conseguirla y crearla porque ellos son nuestro semillero.

¿De qué se trata el programa de becas?

Consiste en entregar útiles escolares en un kit escolar, proveer a los niños de uniformes escolares, tener a los niños en observación y ayudar a los que no puedan con su alimentación básica, tratar en lo posible de cubrirlos, reponer los útiles escolares que el niño requiera durante el año.

Se premia a los niños que tengan mayor rendimiento escolar como un incentivo a su esfuerzo, enseñarles a alcanzar la excelencia académica y demostrarles que la vida te recompensa por los esfuerzos que realizas.

También los llevamos a paseos educativos, algo raramente visto en los últimos tiempos porque en Venezuela cada vez se pierden más los espacios, pero siempre se crean las formas para realizarlos.

¿Cómo consiguieron los recursos para llevar a cabo estos proyectos?

El año pasado para el período escolar 2017-2018 llevamos a cabo el programa de becas  y realmente fue un éxito, arrancamos con 100 niños. Se realizaron ventas de galletas y dulces, para el momento la venta de cada galleta constituía el costo de un cuaderno, es por eso que vendimos tantas galletas como cuadernos  necesitábamos para cubrir los 100 kits.

También realizamos bailoterapias y les pedíamos a las personas que no depositaran una cuota en dinero sino que llevaran los artículos que nos hacían falta como: lápices, borradores, sacapuntas, colores, marcadores, entre otros. También realizamos ferias de comida para la compra de uniformes y se donaron uniformes desde el exterior.

¿Actualmente cómo se sustentan?

Actualmente para el periodo 2018-2019, como el sistema de becas creció hasta 200 niños, se abrieron rifas virtuales aparte del apoyo internacional que tenemos con aliados de Venezuela que se fueron a Panamá e hicieron una fiesta infantil el día del niño. Esos recursos se usaron para la compra de Kits escolares.

En líneas generales, cada vez que necesitamos cubrir algo, si no tenemos los insumos donados por las organizaciones internacionales, realizamos bailoterapias, tardes de té, karaoke, rifas virtuales, creamos bolsos, pulseras, adornos y los vendemos, o buscamos espacios  como la feria que se hizo en el teatro municipal de Valencia en la que la fundación participó con el colchón y los pinta caritas, recaudando fondos, con ese ingreso se hizo una compra inmediata para evitar la devaluación y utilizarlo de una vez en insumos.

¿Qué los impulsa a seguir cumpliendo con su  labor? 

En la fundación defendemos la idea de que cuando nobles razones se cumplen, ocurren extraordinarios eventos, así que con poco que agregar puedo decir que el país está lleno de gente maravillosa que necesita de nuestra ayuda para poder afrontar las dificultades por las que está pasando, ver la sonrisa de un niño que antes no tenía la oportunidad de estudiar no tiene precio.

*Mariana Di Yorio es estudiante de la Universidad Monteávila

Fotografía: Cortesía

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