Roma: entorno como historia

Christian Hauer.-

No hay música, solo un ambiente sonoro bien construido, un ambiente que pudiese bien encapsular el viaje de su protagonista, un ruido con significado, ruido que ahoga la música que existe en el ambiente, así como la voz de a quien rodea.

Roma es una película original de Netflix del 2018, dirigida por Alfonso Cuarón y protagonizada por Yalitza Aparicio. Ganó tres premios Oscar: Mejor Película Extranjera, y Mejor Director y Mejor Fotografía para el mexicano Alfonso Cuarón.

Esta película narra la historia de Cleo, una mujer indígena que trabaja para una familia de clase media alta en México, durante un año importante de su vida.

A nivel de dirección, la película es impecable y deja poco que desear. La cámara no parece actuar como la vista de la protagonista, no refleja a Cleo, parece representar a la sociedad, capaz de empatizar, pero no de intervenir, siempre guardando distancia.

La cinta está filmada en blanco y negro y crea composiciones visualmente impactantes sin necesidad de color. Las tomas son estáticas en su mayoría o utilizan paneos verticales leves. Mantiene una distancia modesta de los actores y permite capturar mejor sus interacciones directas, pero dejando que el audio efectivamente cargue el peso de personajes que no están en pantalla.

La historia hace un buen trabajo creando una conexión con un personaje prácticamente mudo, porque a pesar de ser su vida, Cleo tiene poco control sobre ella.  Es una historia que no pudiese funcionar sin una actuación impecable, un adjetivo que el trabajo de Yalitza Aparicio se ganó.

No es una cinta feliz, y sin el estado de ánimo correcto puede dejar una sensación de decepción, pero es un fragmento de una vida, presentado con ojos de admiración, un visor al mundo de estos personajes, más que a su viaje, un visor que merece toda la atención que pueda ganar.

* Christian Hauer es estudiante de la Universidad Monteávila

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