El arte de negociar | La ética y el emprendimiento desde la película The Founder

Fernando Arocha.-

Md Donald, ejemplo de «buenos negocios». Foto: Tentulogo

Siendo este espacio una oportunidad para plasmar, lo que a través de los años  de vida profesional he estado concluyendo, me atrevo a iniciarlo con un tema muy asociado a las habilidades que las circunstancias propias del ambiente de producir y ganar dinero propician y como las personas que se destacan en los negocios lo confunden con la técnica (arte) de hacer esa tarea o vivir esa circunstancia y esto es la ética y la moral.

En tal sentido, he querido basar mi reflexión, tomando una película que se centra en cómo la cadena Mc Donalds, cadena de comida rápida, surgió en la palestra de los ejemplos de “buenos negocios”, al producir dinero por la perseverancia.

La producción de The Founder, confronta, a lo largo de su desarrollo, los elementos que conforman argumentaciones para un juicio de valor al éxito, como logro material de alcanzar cosas, estatus, metas y circunstancias a cualquier costo.

Se fundamenta en una historia real (franquicia Mc. Donald – comida rápida), la creación de un proyecto, que parte de una primera idea o fase, donde la calidad, el respeto, el compromiso, los valores sociales de cada uno de dos hermanos, centraba el desarrollo de un plan para proveer a consumidores, de hamburguesas en el menor tiempo posible y con satisfacción en costos, servicio y un nuevo modelo de atención.

Una segunda idea o fase, que muestra como la necesidad de generar ingresos a partir de una actividad económica efectiva, identifica un modelo financiero, cumplido el primer paso antes mencionado, terminando en justificaciones donde no importan los medios para cumplir algunas condiciones favorables al negocio, para garantizar una posición de ingresos y éxito. Se desarrolla la confrontación de la planificación, persistencia, coherencia, organización, ética y moral versus la ambición, el poder, la habilidad inescrupulosa, la deslealtad, la infidelidad, entre otros.

Respecto a la primera idea que tuvieron los hermanos Richard y Maurice McDonald, que sirve de pre-ambulo al desarrollo de la producción, como bien se menciona en el párrafo anterior, consistió en una convivencia fraterna, que se esfuerza por desarrollar un emprendimiento para hacer del trabajo ingresos dignos, fundamentalmente con un solo producto que es la hamburguesa, sin descartar el éxito, pero centrados en la calidad, la organización y respeto a las diferencias y convivencia social.

El esfuerzo que demostraron en el desarrollo del emprendimiento mostró el valor de la coherencia tanto en principios éticos y morales, como aquellos propios al desarrollo de un proyecto (planificación, ensayos, calidad, coherencia, reflexión, etc…). Ambos hermanos, en la producción (película), enseñan con sus roles, el valor de la buena convivencia, la persistencia y sobre todo la lealtad y compromiso a las responsabilidades que asumían.

Estaban comprometidos al éxito del plan según los alcances establecidos, que consistían en un negocio de hamburguesas bajo la modalidad de comida rápida (innovación). Al mismo tiempo, sobrellevaron las contingencias e imprevistos, los sacrificios propios que exigían las condiciones de ser coherentes entre la idea y la puesta en marcha del negocio, respetando los aportes de las partes y manejando las diferencias.

Luego, como una historia que inicia paralela a la anterior, perfectamente diferenciadas, se incorpora un personaje cuya ansiedad de dar un cambio a sus ingresos de dinero, un vuelco a su quehacer y cotidianidad laboral, coincide con los hermanos McDonald, como consecuencia de sus actividades en el oficio de vender licuadoras y se inicia una segunda idea, perfectamente diferencia en la producción (película) y que toma o está justificada sobre la empresa ya en operación de los hermanos McDonald. Consistió de un nuevo modelo financiero para expandir la operación de negocios y en consecuencia los ingresos (franquicia).

El Sr. Ray Kroc  justifica a los hermanos Richard y Maurice McDonald la posibilidad que se podría tener, partiendo del negocio de ventas de hamburguesas establecido por ellos y reinventando el modelo de ingresos que existía y desarrolla la idea franquicias, multiplicando la presencia y delegando en terceros la producción del producto final, lo que generó dificultades y comprensión por los hermanos McDonald.

La idea se fundamentaba sobre robustez jurídica, con perfiles de necesidades de dinero o desempleados de los candidatos aspirantes a franquiciados. Este modo, este replanteamiento, complicó la convivencia entre las partes, los hermanos McDonald no aceptaban el esquema donde sentían que desaparecía la coherencia entre atención, producto y calidad.

Finalmente, ya incorporado el personaje  del Sr. Ray Kroc se desarrolla todo la conflictividad entre las partes y se llega a que el Sr. Ray Croc tome desde el nombre de la empresa, hasta la incorporación del nuevo modelo de negocios, no importando los medios, valores y fines, incluso hasta personales. En este último caso sacrificando hasta su matrimonio, por la conveniencia de una relación con la cual hace ver la producción, culmina su vida.

Terminada la trama, tomada de una historia real, como se menciona al inicio, se hace ver a la persistencia como la razón mostrada que sirvió al Sr. Ray Croc para alcanzar el éxito de sus metas, pero no se destaca como punto de reflexión, dentro de la confrontación de las partes, que fueron desestimadas las contribuciones de la idea inicial de los hermanos McDonald, se incumplieron las condiciones no documentadas pero pactadas a beneficio de los hermanos McDonald (comisiones futura) y se desmembró la vida familiar del Sr. Ray Croc, pudiendo hacerse un juicio ético y moral válido ante las circunstancias desarrolladas a lo largo de la producción.

Finalmente, la producción de The Founder no solo sirve para entender la historia de Mc Donald, como empresa y franquicia de comida rápida, sino como ejemplo de los fundamentos que se deben considerar para enjuiciar el éxito o sus razones en un emprendimiento o producir dinero. Se evidencia perfectamente bien, como toda iniciativa, llevada a la ejecución termina en el juicio ante la ética y la moral, no escapando entonces Mc Donald al fracaso de los emprendedores que la crearon.

*Fernando Arocha es profesor de la Universidad Monteávila

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