EDITORIAL | Sangre, esfuerzo, lágrimas y sudor

Los estudiantes deben mantener su compromiso con el país. Foto: UMA

Concluye un difícil año académico, en el cual toda actividad se ha visto afectada por la compleja situación política, económica y social que atraviesa Venezuela. Un período en el que Pluma alcanzó su primer aniversario con las esperanzas puestas en seguir avanzando en la construcción de este proyecto; y en el que pudimos ver a los primeros integrantes de nuestro equipo periodístico culminar exitosamente sus estudios y obtener el título de licenciados en Comunicación Social: Francelis Carupe, Carolina Sánchez, Daniel Kcomt, Andrea Jofre, Cristina Ortiz, Jeslin Valbuena, Luis Emilio Christiansen y Valentina Budni. A todos ellos nuestra felicitación y la invitación a seguir trabajando por construir un país mejor.

Estos aciagos  momentos por los que atraviesa Venezuela precisamente exigen el máximo esfuerzo y compromiso de todos para derrotar la injusticia y la barbarie. Pocas horas después de que se haya materializado un traicionero golpe a las esencias básicas de la democracia, es cuando más se necesita de la decidida contribución de cada ciudadano para reconstruir la república. En este reto la comunidad universitaria, con sus estudiantes y egresados, debe estar siempre a la vanguardia.

El 13 de mayo de 1940, al momento de asumir la jefatura del gobierno en el contexto del funesto desarrollo de la Segunda Guerra Mundial, el primer ministro británico Winston Churchill pronunció un discurso que pasó a los anales de la historia. “Nada puedo ofrecer aparte de sangre, esfuerzo, lágrimas y sudor”. Hoy todos los venezolanos deben recordar estas palabras pero, sobre todo, no olvidar la frase definitiva del discurso del premier: “¿cuál es nuestro objetivo? Puedo responder con una palabra: victoria”.

En Venezuela la victoria significará recuperar la convivencia democrática de una sociedad que siempre se mostró abierta y amistosa con propios y extraños, construir un país donde los valores como amor, trabajo, solidaridad y honestidad venzan a los vicios del odio, el clientelismo, el egoísmo y la corrupción. Una sociedad que a partir de la justicia levante edificios de libertad y fraternidad.

Este compromiso lo asumen los estudiantes de la Universidad Monteávila, sus egresados, sus profesores y autoridades. Y también lo mantenemos en Pluma: tanto aquellos que siguen escribiendo en este espacio como los que, por distintas razones, han decidido emprender caminos lejanos pero no apartados. Imposible que, en este último artículo del año académico, no enviemos nuestro agradecimiento a Francy Figueroa y Estefanía Maqueo, quienes nos ayudaron a poner las primeras piedras en este proyecto y que semana tras semana nos ofrecieron sus ideas y reflexiones.

Y porque precisamente creemos en que muy pronto vendrán mejores tiempos, Pluma se mantendrá firme en su principal objetivo, aquél que busca ofrecer un laboratorio de formación a nuestros estudiantes y una ventana para mostrar al mundo todo lo que se dibuja en la Universidad Monteávila.

El próximo año académico marcará el crecimiento de Pluma, con novedades que sabemos sabrán apreciar nuestros lectores.  Y, sobre todo, formará parte del inicio de un nuevo camino que nos llevará, a todos, a un mejor país.

This article has 2 Comments

  1. Palabras muy optimistas que inspiran en seguir con un trabajo arduo, cada uno en su ámbito; además sembrar paz y alegría en la convivencia, asumido con la gran esperanza de conquistar la Victoria de nuestra querida nación. Gracias…

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