Diferimiento del revocatorio aumentaría costo político para el gobierno

Félix Alberto Allueva.-

Venezolanos se aprestan para jornada de recolección de firmas. photo credit: Inmigrante a media jornada Electoras via photopin (license)
Venezolanos se aprestan para jornada de recolección de firmas. Foto: photopin (license)

El pasado 21 de septiembre el Consejo Nacional Electoral (CNE) anunció cuáles serían las condiciones de cara a la recolección del 20% de firmas del patrón electoral para la realización del referendo revocatorio. En dicho pronunciamiento el organismo comicial confirmó que los días 26, 27 y 28 de octubre se llevará a cabo la manifestación de voluntades; que 5392 máquinas serían distribuidas en 1356 centros de votación a lo largo del territorio nacional; y lo más controversial, según sectores de la oposición, la necesidad de reunir el 20% de las firmas  por Estado en lugar de hacerlo a nivel nacional.

La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela establece en su artículo 72 que “transcurrida la mitad del período para el cual fue elegido el funcionario o funcionaria, un número no menor del veinte por ciento de los electores o electoras inscritos en la correspondiente circunscripción podrá solicitar la convocatoria de un referendo para revocar su mandato”.

Recientemente voceros de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) alertaron sobre una presunta e “inminente” medida cautelar que aprobaría el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) para paralizar el referendo revocatorio.

Aunado a esto el máximo juzgado autorizó al presidente Nicolás Maduro a no presentar el presupuesto nacional para el año 2017 frente a la Asamblea Nacional, a pesar que el artículo 313 de la Carta Magna expresa que “la administración económica y financiera del Estado se regirá por un presupuesto aprobado anualmente por ley. El Ejecutivo Nacional presentará a la Asamblea Nacional, en la oportunidad que señale la ley orgánica, el proyecto de Ley de Presupuesto”.

Frente a este panorama el diputado opositor Juan Guaidó asegura que la gente está ansiosa por participar en el proceso de recolección, impulsada, según afirma, no solo por las ganas de cambio, sino por el desespero debido a la delicada crisis económica que hoy sufre Venezuela. Considera que el referendo revocatorio se ve saboteado por un CNE “totalmente parcializado” y un TSJ que “amenaza con suspenderlo”.

El politólogo John Magdaleno califica la decisión del CNE como una “disposición sobrevenida” con la intención de dificultar la condiciones de la consulta.

“Respecto al veinte por ciento (20%) nacional no existe duda de que seguramente, se va a recolectar”, agrega.

Una de las principales dudas que angustia a los venezolanos es qué sucederá si se logra el 20% a nivel nacional mas no por estado como pautó el CNE.

Guaidó manifiesta que,  bajo este supuesto, “le tocaría a los venezolanos, utilizando la Constitución, restablecer el orden y exigir ir a las urnas electorales y exigir que sea por la vía democrática que se resuelva el conflicto”, ya que, afirma, tanto el CNE como el gobierno estarían dando un golpe de Estado.

Guardando relación con la perspectiva del parlamentario, Magdaleno prevé una etapa de una agudización de la conflictividad y una creciente presión sobre los poderes públicos en el escenario político.

Agregado a ello, vislumbra que, en caso de no celebrarse el referendo revocatorio, los costos para el gobierno y el resto de las instituciones oficialistas aumenten. “Quizá eso acentúe un proceso de deslegitimación que ya viene en marcha, conforme al registro que hay en varias encuestas de opinión pública”, apunta.

¿Revocatorio en 2017?

A menos de tres meses de finalizar el año, un estudio de la encuestadora Hinterlaces refleja que 59% de la población venezolana considera que el referendo revocatorio no se realizará este año, mientras que por un 31% que dice que “se realizará en 2017” y un 28% que “no se realizará”.

Respecto a este punto, Magdaleno señala que “si hubiera un consenso  en el seno de la MUD acerca de participar en el referendo revocatorio el año que viene, que no es, por supuesto, un escenario ideal conforme ha planteado la dirigencia de oposición, me parece que sería una decisión importante que tomaría la sociedad”.

Expresa, además, que la verdadera pregunta que habría que hacerse es “si, acaso, no se efectuara el referendo revocatorio en 2016, ¿la sociedad va a dejar, entonces, la presidencia de la república a Nicolás Maduro?”.

No obstante, Guaidó mantiene la firme creencia que, cumpliendo con los requisitos, la consulta debería realizarse este mismo año.

* Félix Alberto Allueva es estudiante de Comunicación Social.

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