La solidaridad de los venezolanos crece a medida que aumenta la crisis

Valentina Guerrero –

El venezolano muestra su solidaridad en tiempos de crisis y a pesar de que esté en el exterior no se desconecta del país. Una demostración de ello es que a diario se registran donaciones de distintos tipos a la fundación Un par por un sueño.

Para Daniela Rodríguez, directora general de esta fundación, lo más importante es poner a los niños a soñar y otorgarles oportunidades de ser su mejor versión, pues “ellos serán los encargados de reconstruir el país”.

“Hemos logrado mostrarle a muchos niños una Venezuela posible, esa Venezuela donde los jóvenes tienen comida, salud garantizada, una infancia feliz y luchan por sus sueños”, manifestó la comunicadora social.

.- ¿Qué tan necesario es Un par para un sueño?

En un inicio vimos a muchos jóvenes con sueños y talento dejar el deporte y nos dimos cuenta que era porque no contaban con la posibilidad de costear los zapatos, por eso surge esta fundación.

Nuestro objetivo es alejar a todos eso niños de la violencia; por ende, decidimos ir más a fondo. Así notamos que a medida que la crisis en nuestro país se va incrementando hay mucho más vacíos en la sociedad, pues un par de zapatos no es lo único que falta, también los alimentos, lo que causa que falten a los entrenamientos y, aún peor, al colegio.

Hoy si bien seguimos repartiendo zapatos a la par se inició nuestro programa de alimentación “Venezuela sueña”. Gracias a estos dos proyectos ayudamos a más de 800 niños de la zona más vulnerable de la ciudad, Petare.

.- ¿Cómo es trabajar en esta comunidad?

Es una experiencia muy linda y retadora, pues es bastante difícil pero vale cien por ciento la pena.

Los miembros de los comedores se vuelven tu segunda familia, ver cómo te reciben los niños llenos de sonrisas y como te estas convirtiendo en uno más de ellos es impresionante. Se crea un lazo muy fuerte lleno de amor. Básicamente los estás viendo crecer y, aún mejor, los estas ayudando a crecer, a ser su mejor versión demostrándoles que con trabajo en equipo podemos ir resolviendo los problemas que existen tanto en la vida como en la zona.

Ver como la calidad de vida de todas las personas que ahí viven va mejorando progresivamente, son pequeños logros y satisfacciones difíciles de describir con palabras, porque son experiencia que deben ser vividas.

Al final del día llegas agotado, después de trabajar horas bajo el sol, luego de subir y bajar tantas escaleras, pero terminas muy feliz porque sabes que estás ayudando a construir país, ayudando a que la vida de alguien sea su mejor versión.

.- ¿Alguna vez has tenido miedo de trabajar en Petare?

Nunca he tenido miedo, porque nosotros hacemos los acercamientos con las personas de la zona de manera progresiva. Normalmente contactamos al líder del área, vamos al lugar, conversamos con algunos vecinos, hacemos una asamblea con todos los padres, antes de abrir un comedor o hacer actividades con los niños.

Llegar e imponernos no es como nos gusta hacerlo, nuestra manera es poco a poco, vamos paso a paso y en cada paso está involucrada la comunidad.

.- ¿Han tenido algún problema con los vecinos?

Al principio siempre hay problemas, es normal, pero luego la comunidad baja sus defensas y los vecinos están súper dispuestos a unirse a nosotros, incluso los mismos malandros de la zona colaboran con tal de ayudar a sus niños.

Hemos aprendido a lidiar con distintas personalidades, pero siempre apoyándonos en el líder de la zona y en los padres de los chamos. Al final ellos mismos terminan resolviendo los problemas, debido a que todos quieren lo mejor para la comunidad, por ende tratamos de involucrarlos en mayor manera posible. Yo creo que nos ven como parte de la solución.

.- ¿Cómo financian la fundación?

En su mayoría nos mantenemos por recaudación de fondos y recibimos donaciones principalmente por parte de los venezolanos en el exterior, ya sea monetarias, zapatos o alimentos no perecederos.

Además, tenemos una alianza con la empresa Kickers, gracias a ellos hemos podido hacer entrega de zapatos nuevos, en perfecto estado a todos nuestros niños de Petare. Muchos de ellos dejan la escuela por no tener calzado en buen estado, siendo estos en muchos casos cosidos y usando pabilo como trenzas.

En procura de ayudar más y mejor apoyamos la iniciativa “Made in Petare”, la cual busca promover el trabajo de emprendedores petareños.

.- ¿Los venezolanos en el exterior un gran soporte son un gran soporte?

Sí totalmente, incluso nuestro programa de alimentación “Venezuela sueña” inició gracias a un concierto benéfico que se realizó en Miami, Florida, con la participación de 18 artistas venezolanos de la índole de Nacho, Víctor Muñoz y Sixto Rein.

Así mismo, otros personajes como el comediante George Harris nos han brindado su total apoyo al convertirse en el padrino del comedor República Unida. Gracias a las donaciones muchos niños están teniendo una infancia digna y feliz.

Cada vez más venezolanos se suman a esta causa, lo que demuestra que la solidaridad de nuestra gente crece a medida que crece la crisis y sin importar dónde se encuentren trabajan a diario por y para Venezuela, a través de estos niños que serán los encargados de construir el país.

.- ¿Qué cambios han visto en la vida de estos jóvenes?

Hemos logrado mostrarles a muchos niños una Venezuela posible, esa Venezuela donde los jóvenes tienen comida, salud garantizada, una infancia feliz y luchan por sus sueños.

Los comedores se convierten en la excusa para llegar a las comunidades, nuestros comedores se convierten en una luz para estas zonas, debido a que son espacios donde nuestros chamos desean estar todo el día, a toda hora.

Hemos observado un cambio en la calidad. Los niños ahora son soñadores, gracias al espacio que le ofrecimos para crecer y escapar de las duras realidades de su hogar.

*Valentina Guerrero es estudiante de la Universidad Monteávila

*Fotografías: Cortesía

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