ESPECIAL | Denuncias de fraude y acusaciones de traición configuraron el marco político para el 20M

Félix Alberto Allueva.-

Elecciones
El elector se debate entre la abstención y la participación de caras al 20M. Foto: Pluma

Las elecciones del 20 de mayo se presentan de una manera muy inusual, no solo reflejada en la campaña electoral que terminó el día de ayer, sino en el camino que condujo a esta convocatoria. Los resultados estarán marcados por la abstención, la participación oficialista o por la falta de estrategia política de los que adversan este gobierno, según los especialistas.

Luego del fracaso del diálogo en República Dominicana la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) instó al Consejo Nacional Electoral (CNE) a adelantar las votaciones contempladas para finales de 2018, de acuerdo con lo establecido en la Constitución Nacional.

Tal convocatoria generó el rechazo, de inmediato, de la comunidad internacional, ante lo cual la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) optó por no participar en el proceso, alegando que no estaban dadas las condiciones para unas elecciones libres, justas, limpias y transparentes.

Sin embargo, dichas condiciones no distan mucho de aquellas anunciadas para los comicios regionales y municipales en los que la oposición venezolana sí participó. Aunado a ello, durante la última semana para la inscripción de candidaturas el exgobernador del estado Lara, Henri Falcón, postuló su nombre rompiendo con la postura asumida por la MUD, al asegurar que el voto es el camino del cambio que el país requiere.

La imparcialidad y autonomía del CNE ha estado en duda los últimos; sim embargo, los señalamientos realizados por los dueños de Smartmatic evidenciaron la “parcialidad” del ente electoral al señalar que en las elecciones para la ANC. al menos un millón de votos no aparecían registrados en las máquinas de votación.

La inhabilitación de importantes líderes opositores y de partidos políticos es otro factor que nubla la posibilidad de un proceso democrático, de acuerdo con varios analistas.

El fracaso del diálogo dio paso a una adelantada convocatoria electoral. Foto: El Universo

La utilización de las cajas Clap y el Carnet de la Patria como mecanismos de control social permiten al oficialismo presionar a un sector necesitado para obtener sus votos a cambio de comida y dinero. Para el domingo está previsto el pago de un nuevo bono por parte del Ejecutivo.

La comunidad internacional advirtió que no reconocerá los resultados, así como lo hizo con la elección de la ANC, lo cual podría traer como consecuencia nuevas sanciones contra funcionaros del gobierno y contra Venezuela.

La MUD buscó refrescarse con la conformación del Frente Amplio Venezuela Libre, que cuenta con un sector del llamado “chavismo crítico”. Mientras, el partido Vente Venezuela, encabezado por María Corina Machado, ha deslindado su camino exigiendo la renuncia del presidente partiendo del antejuicio de mérito sentenciado por el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) en el exilio, que ratificó la Asamblea Nacional.

En vista del atípico panorama y un imperceptible ambiente electoral, al día de hoy no hay una posición clara de los venezolanos sobre su participación en el proceso.

Este martes la Universidad Monteávila recibió a los doctores en derecho Manuel Rachadell y Juan Manuel Raffalli y al politólogo John Magdaleno, quienes conversaron y debatieron sobre las elecciones del próximo domingo.

Para el doctor Rachadell “votando no necesariamente se resuelven los problemas”.

El ventajismo del oficialismo es una constante en los procesos electorales. Foto: Pluma

Según menciona, los resultados ya están arreglados no solo por el gobierno nacional sino por el gobierno cubano.

Ya sabemos cuáles van a ser (los resultados): una altísima votación para Maduro y una votación más o menos buena para Falcón, porque tampoco lo van a dejar así de último”, manifestó Rachadell.

A su juicio, participar en las elecciones es legitimar al régimen de Maduro y desaprovechar el apoyo de la comunidad internacional.

Por su parte, el doctor y profesor universitario Juan Manuel Raffalli indicó que hay una violación del principio de integridad electoral, que debería respetar: el derecho a la participación electoral, el proceso de legalidad, las garantías del proceso de auditoría y la imparcialidad del CNE.

Raffalli, quien no votará el 20 de mayo, aseguró que dicha violación no es exclusiva de los últimos procesos electorales. “El gobierno en el 2015 se convenció no solo de que podía sino de que iba a perder toda elección limpia que hicieran”, sentenció.

Para quien fuera asesor de la MUD durante la última ronda de negociaciones en diciembre de 2017, lo determinante no está en lo que suceda el 20 de mayo sino en lo que venga después.

Claras denuncias ponen en entredicho la imparcialidad del Poder Electoral. Foto: El Nuevo Diario

“Si el 21 de mayo hay pequeñas manifestaciones de gente pidiendo elecciones libres y auténticas, cuando el gobierno está celebrando un fraude electoral, estamos vivos; pero si aquí no pasa nada y se queda todo el mundo callado, estamos muertos democráticamente”, afirmó.

Desde otra óptica el politólogo John Magdaleno inició su intervención esclareciendo el carácter autoritario del gobierno de Maduro y que, por lo tanto, no se pueden esperar concesiones sobre las garantías electorales.

Esta expectativa de que en algún momento pueden mejorar las condiciones (electorales), en mi modesta opinión es irreal”, dijo.

Magdaleno sostiene que desde la victoria opositora en las elecciones parlamentarias de 2015 el régimen ha intensificado su carácter autoritario: pasando de un autoritarismo competitivo a un autoritarismo hegemónico restrictivo.

Para el politólogo es necesario sincerar el debate sobre la estrategia que se va a implementar. A su juicio tanto la opción de votar como la abstenerse no están lo suficientemente desarrolladas, en el sentido de que no se aclara cómo una u otra postura puede generar una fractura dentro del gobierno.

Magdaleno indicó que sea cual sea la estrategia, ésta debe generar una fractura en la coalición dominante, una división entre quienes tienen el poder.

Magdaleno, Raffalli y Rachadell discutieron sobre la crisis política venezolana. Foto: Pluma

“Ni Falcón dice cómo, en efecto, se podría utilizar la elección como palanca para precipitar una crisis política mayor, que diera lugar a una fractura de la coalición dominante. Y tampoco la MUD y el Frente Amplio nos dicen cómo se imaginan el proceso de deslegitimación, cómo transcurre ese proceso o ¿usted cree que el día 21 Maduro sale corriendo si la abstención supera el 45%?”, argumentó.

Magdaleno, quien es participe de votar, aclaró que la victoria no es la única forma en que Falcón pudiera generar una división en el seno del oficialismo.

En respuesta a ello el doctor Raffalli cuestionó si la mencionada ruptura no estaría ya en proceso.

¿Dónde está Jaua haciendo campaña electoral? ¿Dónde y cómo están los gobernadores metidos con Maduro de cabeza haciendo campaña electoral? ¿Dónde está Aristóbulo? ¿No será que dentro de los factores de poder, que están allí adentro, hay tensiones en relación a cómo se ha conducido esto y adónde va? ¿No será que las sanciones personales a nivel internacional, que es parte de la estrategia, están surtiendo efecto?”, dijo.

Más allá de la certeza que pudiera haber en torno al resultado de este domingo, como la hubo durante las votaciones de la ANC, la incertidumbre sobre qué sucederá el lunes 21 sigue latente.

*Félix Alberto Allueva es estudiante de la Universidad Monteávila

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