Inicio | Mapa del sitio | Contáctenos 
¿Nuevo Usuario? Iniciar Sesión 
UMA Capellanía Capellanía
Vea También
 
Oraciones

Oraciones

De siempre Al levantarse y al acostarse Eucarísticas
Oraciones tradicionales Para niños en edad preescolar


Oraciones de siempre
  • La Señal de la Cruz
  • Padrenuestro
  • Avemaría
  • Gloria
  • Acto de Contrición
  • Yo Confieso
  • El Credo de los Apóstoles
  • Salve
  • Bendita sea tu pureza
  • Memorare o Acordaos
  • Al Ángel de la Guardía

La Señal de la Cruz

Es la señal del cristiano.En la Cruz murió Cristo para salvar a los hombres de sus pecados.

Por la señal de la Santa Cruz (+ en la frente), de nuestros enemigos (+ en la boca), líbranos Señor, Dios nuestro (+ en el pecho).
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo (+ de la frente al pecho, del hombro izquierdo, al derecho).
Amén.


Padrenuestro

Jesús mismo nos enseñó esta oración. Es la Oración de los hijos de Dios.

Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden, no nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal.
Amén.


Avemaría

Repetimos las palabras del Ángel Gabriel, de Santa Isabel y las súplicas que los cristianos han dirigido a su Madre desde siempre.

Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora, y en la hora de nuestra muerte.
Amén.


Gloria

Es un canto de alabanza a la Santísima Trinidad.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora, y siempre, y por los siglos de los siglos.
Amén.

Acto de Contrición

Es un modo de pedir perdón a Jesús por nuestros pecados.

Jesús mi Señor y Redentor, yo me arrepiento de todos los pecados que he cometido hasta hoy, y me pesa de todo corazón, porque con ellos ofendí a un Dios tan bueno. Propongo firmemente no volver a pecar y confío en que, por tu infinita misericordia, me has de conceder el perdón de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna.
Amén.


Yo Confieso

Es una oración que se recita frecuentemente en la Santa Misa.

Yo confieso ante Dios todopoderoso y, ante ustedes, hermanos, que he pecado mucho de pensamiento, palabra, obra y omisión: por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa. Por eso, ruego a Santa María, siempre Virgen, a los Ángeles, a los Santos, y a ustedes, hermanos, que intercedan por mi ante Dios, nuestro Señor.
Amén.


El Credo de los Apóstoles

Es un resumen de lo que Dios ha revelado a los hombres a través de Jesucristo y la Iglesia lo enseña. Los cristianos tenemos en el Credo un resumen de nuestra fe.

Creo, en Dios, Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor; que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen; padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado; des­cendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos; subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios Padre; desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo; la Santa Iglesia Católica; la Comunión de los Santos; el perdón de los pecados; la resurrección de los muertos; y la vida eterna.
Amén.


Salve

Es una súplica confiada a la Madre de Cristo, y Madre de cada uno de los hombres.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clemente!, ¡Oh piadosa!, ¡Oh dulce siempre Virgen María! V/ Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios. R./ Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
Amén.


Bendita sea tu pureza

Es una oración para pedir a la Virgen la pureza en pensamientos, palabras y obras.

Bendita sea tu pureza y eternamente lo sea, pues todo un Dios se recrea en tan graciosa belleza. A Ti, celestial Princesa, Virgen Sagrada María, yo te ofrezco en este día alma, vida y corazón. Mírame con compasión, no me dejes, Madre mía.
Amén.


Memorare o Acordaos

Es una oración que dirigimos a la Virgen con la seguridad que vamos a ser escuchados.

Acuérdate, ¡oh piadosísima Virgen María!, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a tu protección, implorando tu auxilio, haya sido desamparado. Animado por esta confianza, a ti acudo, Madre, Virgen de las vírgenes, y gimiendo bajo el peso de mis pecados me atrevo a comparecer ante ti, Madre de Dios. No deseches mis súplicas, antes bien, escúchalas y acógelas benignamente.
Amén.


Al Ángel de la Guarda

Todos tenemos nuestro ángel de la guarda. Invocarlo y tener amistad con Él es una ayuda para la vida cotidiana.

¡Ángel de mi guarda, dulce compañía! No me desampares ni de noche ni de día. No me dejes solo que me perdería. Ángel de mi guarda, ruega a Dios por mí.
Amén.
© Copyright 2011. Universidad Monteávila. Rif.:J-30647247-9. All Rights Reserved.
Proweb Los Profesionales del Web